Terapia (10/01/19)

Jueves 10 de enero de 2019.

14:24. 

Había dicho que ayer iba a hablar de los 4 tipos de depresión que, en mi opinión no profesional existen. Y es que creo que es importante diferenciarlos porque no existe un tipo de depresión, y, de hecho, yo creo que el simple factor de ser diagnosticado con depresión, es contraproducente, porque incrementa 1) el pensamiento que la persona está en depresión 2) la dificultad porque ahora que oficialmente ha sido diagnosticado(a), ya es como parte de la persona, y hay otras maneras de salir, porque claro el punto es salir de la depresión, pero la mejor manera ni siquiera es salir de ella, sino más bien, es un proceso de cambiar la realidad de la persona a través de diferentes puntos de vista, y todo empieza simplemente por el vocabulario de evitar decir “depresión”. 

Vaya, creo que es un tema demasiado complejo, debería escribir un libro lol.

Pero bueno, empezaré por la depresión clínica, que a mi entender es, súper simplificadamente, un desbalance químico del cuerpo, por lo que ésta es la única manera que yo pienso que es justificado el uso de medicamentos, porque realmente es un problema médico, que no puede ser resuelto únicamente con terapia y/u otras técnicas.

El segundo tipo de depresión que yo creo que existe es la depresión en el sentido de que es una tristeza muy fuerte, probablemente por un evento traumático o por la acumulación de otras cosas como baja autoestima, fallos personales, decepciones amorosas, falta de actividad social, falta de amigos, sentimientos de soledad, problemas familiares, etc. 

Este tipo de depresión yo la llamaría tristeza, tal vez subclasificarla en tristeza aguda/fuerte/profunda, o tristeza leve, por ejemplo. A lo que me refiero es que no importa que tan grande sea ese sentimiento, es importante para mí llamarlo sentimiento, porque significa que es algo que es posible cambiar. No digo que el cambiarlo sería fácil PARA NADA, sin embargo es mejor pensar que es posible (con esfuerzo y dedicación), a decir que es algo que no depende de ti y que tienes que tomar medicina, ir al médico y que está fuera de tus manos. Eso, dentro de mis creencias sólo añadiría al sentimiento de desesperación, porque ahora no sólo estarías sintiendo esto tan doloroso, sino que además ni siquiera está en tu poder cambiarlo (si lo llamamos depresión y tratamos como una enfermedad). 

La tercera clasificación que le daría sería a esas veces que no tiene una causa aparente, cuando desde fuera en realidad todo va bien, la familia está bien, la escuela va bien, el trabajo está bien también, tal vez hasta tiene una pareja o familia la persona; todo parecería indicar que debería sentirse feliz esa persona, pero cada mañana lo único que quiere es seguir durmiendo, se levanta únicamente por necesidad. Sale a hacer su día, nada le emociona; tal vez se ríe de algunas bromas de sus compañeros, pero es una risa vacía porque al final del día cuando regresa a casa, se sienta en el sillón, se acuesta en la cama, toma el teléfono, pierde el tiempo un rato hasta que llega la hora de dormir y el ciclo continúa al día siguiente. 

A ésta yo la llamaría apatía. Igual que la tristeza, apatía aguda/fuerte/profunda o leve (nombres no definidos al 100%, sólo es para distinguir la severidad). A notar con esta es que en realidad no hay nada “mal”, y eso en realidad añade desesperación al problema porque es probable que la persona se sienta como que nada le emociona, como que todo es gris y monótono, pero a la vez sabe lógicamente que debería estar feliz porque tiene todo yendo bien, pero al no sentirse feliz, se puede desesperar de que no se siente feliz, y eso hace que el hoyo sea cavado más y más profundamente. 

La cuarta, y ésta es de la que no estoy tan seguro si debería siquiera nombrarla sería una combinación de apatía y tristeza, puede que de hecho haya habido un evento traumático que detonó una tristeza muy grande y aunque la persona haya podido salir de ello aparentemente, en realidad no formó raíces fuertes para realmente seguir adelante, entonces entra en un limbo de apatía porque ahora tal vez ya no duele como solía doler, pero ahora simplemente no hay sentimientos, es todo gris.

Mañana continuaré escribiendo de esto, acerca de porqué es tan importante para mí llamarlos sentimientos la mayor parte del tiempo y no “depresión”.

No estoy intentando disminuir el dolor de nadie, por cierto, sé que es algo muy real y que hay mucha gente que está lidiando con ello diario, y no intento decir que por lo que ellos están pasando no existe ni nada por el estilo, sino intento poner esta perspectiva porque una parte fundamental para una recuperación está en que sientan que tienen el poder de cambiarlo, que sepan que depende de ellos, no del padecimiento o del tratamiento, sino de ellos poder llegar a un estado de satisfacción de vida constante, pero es algo por lo que hay que trabajar y no hay un método que funcione para todos, cada persona tiene sus formas y sus tiempos, es cuestión de tener fe que es posible para poder tener fuerza para tomar medidas y así poner las vidas en las manos a que realmente pertenecen, y no en un sentimiento.

14:58.