Terapia (10/01/19)

Jueves 10 de enero de 2019.

14:24. 

Había dicho que ayer iba a hablar de los 4 tipos de depresión que, en mi opinión no profesional existen. Y es que creo que es importante diferenciarlos porque no existe un tipo de depresión, y, de hecho, yo creo que el simple factor de ser diagnosticado con depresión, es contraproducente, porque incrementa 1) el pensamiento que la persona está en depresión 2) la dificultad porque ahora que oficialmente ha sido diagnosticado(a), ya es como parte de la persona, y hay otras maneras de salir, porque claro el punto es salir de la depresión, pero la mejor manera ni siquiera es salir de ella, sino más bien, es un proceso de cambiar la realidad de la persona a través de diferentes puntos de vista, y todo empieza simplemente por el vocabulario de evitar decir “depresión”. 

Vaya, creo que es un tema demasiado complejo, debería escribir un libro lol.

Pero bueno, empezaré por la depresión clínica, que a mi entender es, súper simplificadamente, un desbalance químico del cuerpo, por lo que ésta es la única manera que yo pienso que es justificado el uso de medicamentos, porque realmente es un problema médico, que no puede ser resuelto únicamente con terapia y/u otras técnicas.

El segundo tipo de depresión que yo creo que existe es la depresión en el sentido de que es una tristeza muy fuerte, probablemente por un evento traumático o por la acumulación de otras cosas como baja autoestima, fallos personales, decepciones amorosas, falta de actividad social, falta de amigos, sentimientos de soledad, problemas familiares, etc. 

Este tipo de depresión yo la llamaría tristeza, tal vez subclasificarla en tristeza aguda/fuerte/profunda, o tristeza leve, por ejemplo. A lo que me refiero es que no importa que tan grande sea ese sentimiento, es importante para mí llamarlo sentimiento, porque significa que es algo que es posible cambiar. No digo que el cambiarlo sería fácil PARA NADA, sin embargo es mejor pensar que es posible (con esfuerzo y dedicación), a decir que es algo que no depende de ti y que tienes que tomar medicina, ir al médico y que está fuera de tus manos. Eso, dentro de mis creencias sólo añadiría al sentimiento de desesperación, porque ahora no sólo estarías sintiendo esto tan doloroso, sino que además ni siquiera está en tu poder cambiarlo (si lo llamamos depresión y tratamos como una enfermedad). 

La tercera clasificación que le daría sería a esas veces que no tiene una causa aparente, cuando desde fuera en realidad todo va bien, la familia está bien, la escuela va bien, el trabajo está bien también, tal vez hasta tiene una pareja o familia la persona; todo parecería indicar que debería sentirse feliz esa persona, pero cada mañana lo único que quiere es seguir durmiendo, se levanta únicamente por necesidad. Sale a hacer su día, nada le emociona; tal vez se ríe de algunas bromas de sus compañeros, pero es una risa vacía porque al final del día cuando regresa a casa, se sienta en el sillón, se acuesta en la cama, toma el teléfono, pierde el tiempo un rato hasta que llega la hora de dormir y el ciclo continúa al día siguiente. 

A ésta yo la llamaría apatía. Igual que la tristeza, apatía aguda/fuerte/profunda o leve (nombres no definidos al 100%, sólo es para distinguir la severidad). A notar con esta es que en realidad no hay nada “mal”, y eso en realidad añade desesperación al problema porque es probable que la persona se sienta como que nada le emociona, como que todo es gris y monótono, pero a la vez sabe lógicamente que debería estar feliz porque tiene todo yendo bien, pero al no sentirse feliz, se puede desesperar de que no se siente feliz, y eso hace que el hoyo sea cavado más y más profundamente. 

La cuarta, y ésta es de la que no estoy tan seguro si debería siquiera nombrarla sería una combinación de apatía y tristeza, puede que de hecho haya habido un evento traumático que detonó una tristeza muy grande y aunque la persona haya podido salir de ello aparentemente, en realidad no formó raíces fuertes para realmente seguir adelante, entonces entra en un limbo de apatía porque ahora tal vez ya no duele como solía doler, pero ahora simplemente no hay sentimientos, es todo gris.

Mañana continuaré escribiendo de esto, acerca de porqué es tan importante para mí llamarlos sentimientos la mayor parte del tiempo y no “depresión”.

No estoy intentando disminuir el dolor de nadie, por cierto, sé que es algo muy real y que hay mucha gente que está lidiando con ello diario, y no intento decir que por lo que ellos están pasando no existe ni nada por el estilo, sino intento poner esta perspectiva porque una parte fundamental para una recuperación está en que sientan que tienen el poder de cambiarlo, que sepan que depende de ellos, no del padecimiento o del tratamiento, sino de ellos poder llegar a un estado de satisfacción de vida constante, pero es algo por lo que hay que trabajar y no hay un método que funcione para todos, cada persona tiene sus formas y sus tiempos, es cuestión de tener fe que es posible para poder tener fuerza para tomar medidas y así poner las vidas en las manos a que realmente pertenecen, y no en un sentimiento.

14:58.

Terapia especial (5/01/19)

Sábado 05 de enero de 2019. 

11:10.

Terapia especial. 

Hoy estoy escribiendo con música. Tengo una razón. Hoy me siento raro.

Ayer salí solo en la noche a practicar mis habilidades sociales y me di cuenta de algunas cosas. Al principio la noche empezó bastante bien, me acerqué a un chavo y una chava que iban caminando en la calle y les pregunté lo primero que se me ocurrió, de que si había un lugar chido para salir o algo. Me quedé platicando con ellos un buen rato y estuvo chido, hasta me dieron una cerveza que iban tomando. La noche tuvo un buen inicio. Me recomendaron ir a la calle “Vestergade” porque ahí hay muchos bares y antros. Eso ya lo sabía en realidad, ya he ido antes; pero les pregunté para tener alguna excusa para hablar con ellos. 

Seguí caminando hacia el lugar que quería ir y en el camino ya no le hablé a nadie más. Me empecé a sentir poco a poco cómo volvía a meterme en mi cabeza, y luego cuando quise volver a acercarme a cualquier persona empecé a tener momentum de hacer excusas —según RSD sólo existe momentum de tomar acción o momentum de hacer excusas—. 

Para cuando llegué a Vestergade ya no estaba interactuando con nadie, y pasé todos los bares bares sin entrar a ninguno; pasé la calle como deambulando. Me sentía fuera de lugar, como pez de mar en río. 

Llegué a un antro al que había ido otras veces tanto solo como con gente. Llego, veo a los cadeneros, ellos me ven y me dicen, Hoy no, y yo de, ¿Qué? ¿Cómo que hoy no?, y me dicen que el manager me vio por la cámara y les dijo que le dijeran a ese men que no iba a entrar, y yo de, Ah no mames, qué mal pedo, pero ni pedo. 

Volví a Vestergade, en el camino pensé en hablarle a una amiga para ver si me apoyaría hablar con alguien para entrar en momentum de tomar acción de nuevo, pero estaba ocupada. Seguí caminando, estaba viendo mis opciones de bares y de qué podía hacer, y me sentía cada vez más y más fuera de mi zona. Me empezó a dar ansiedad social, de que no me le podía acercar a nadie. 

Conocía otro bar sencillo, The Moose. No tiene música fuerte ni pista para bailar, pero es un buen lugar para platicar. Decidí ir ahí, estaba sólo a unos 10 minutos caminando. 

Caminando seguía sin sentirme con ánimo, de hecho estaba pensando en irme a casa ya. Antes de irme a casa, decidí ver un video de RSD, me siento motivado cuando veo sus videos. Me senté en una banca en la calle y vi un video de ellos. Me sentí un poco mejor, como si el mundo estuviera diciendo “HOY NO”, pero RSD es todo sobre “HOY SÍ”, así que tener ese alguien que dice sí, ayuda mucho, aunque no sea una persona que conoces directamente. Esa es la importancia de consumir contenido positivo.

En fin, ya me sentí un poquito mejor y seguí caminando hacia The Moose y llegué. Me pedí una cerveza y caminé hacia el área donde hay sillas y platiqué con unas cuantas personas. No me sentía 100% cómodo, pero me sentí un poco mejor porque al menos estaba intentando algo, lo que fuera. 

Regresé a la barra y por alguna razón, me dio el impulso de comprar unos cigarros. Viendo en retrospectiva ese fue mi mayor error de la noche. Me fumé un cigarro e inmediatamente me arrepentí. De pronto el poco momentum de pasarla chido se desvaneció, de pronto me sentí súper cansado y desmotivado de nuevo. Me acabé mi cerveza y regresé a casa. 

Una vez en casa me sentí todavía peor. 

Cuando me siento triste, desmotivado o cualquier tipo de sentimiento negativo por el estilo, lo primero que hago es procurar cambiarlo, ver qué puedo hacer para girarlo y crear un sentimiento positivo. Muchas veces la mejor forma es creando algo. Un video, un diseño de playera; algo que yo haya hecho y que antes de mí no existiera. Eso me empodera.

Las veces que el sentimiento es más fuerte prefiero detener todo y permitirme un rato sad. Música, a veces unos tragos, y a veces un cigarro. Ayer lo requería al final de la noche. Lo hice y luego ya me fui a dormir. 

Sin embargo hoy me desperté sintiéndome raro, como con una presión en el pecho, y me di cuenta que esto va más allá de sólo haber pasado una noche no tan exitosa y tenía que sentarme a escribir para saber exactamente de dónde viene. 

Abrí mis ojos y lo primero que sentí fue esa presión, lo segundo que sentí fue cansancio, muchísimo cansancio. Me volví a dormir una hora. Al despertar me sentí un poco mejor —para ser honesto sigo un poco cansado, estaba considerando si volver a dormir una media hora ayudaría o empeoraría las cosas—, la presión se redujo un poco, mas seguía ahí. 

Es por eso que ahora llego al punto en el que explico que la música es para entrar a profundidad en el sentimiento y saber la razón exacta de porqué me siento así. 

Me di cuenta mientras escribía que algo que me molesta cada vez más es no estar haciendo algo en estos momentos al 100%. No me he decidido por algo. Creo que voy por mejor camino que antes, porque antes estaba todavía más disperso en mis acciones. Pero eso no quita que todavía no he hecho algo que me dé ingresos (aparte de dar clases de español y de inglés en iTalki). 

Estoy pensando seriamente si debería seguir con las playeras, o si debería empezar a implementar una estrategia de negocios a la que le he estado dando muchas vueltas, pero que sé que es mejor para atraer a posibles clientes para cualquier tipo de producto que podría tener. El problema con esto es que no estoy seguro exactamente cuál puede ser el valor que podría ofrecer, y sí tengo que pensar cañón en eso. 

[EN ESTE PUNTO DEJÉ DE ESCUCHAR MÚSICA SAD]

Ya tengo mis respuestas. Lo que haré será empezar a crear la estructura de esta estrategia de negocios, y en el proceso iré pensando en el producto. Es más importante tener la estructura, y de mientras seguiré haciendo lo de las playeras y voy a volver a pensar en los videos de YouTube, cómo hacerlos porque siento que aunque el diario me gusta muchísimo, realmente me di cuenta que prefiero hacer un video cada que haya algo importante qué decir, aunque aparte del Diario León, que es el show que documenta mi camino, sí voy a hacer otro show que sea para hacer videos más pulidos, mejor producidos y sobre todo, más compartibles, esa es la meta del otro show (aparte que de hecho es algo que me emociona). La base de todo esto ahora debe de ser el sitio web, así que también tengo que trabajar en actualizarlo.

Recapitulando (esto es para mí, siéntete libre de saltar al próximo párrafo): —Sitio web— —Estrategia de negocios— —Diseños— —Diario León (ya no intentaré hacerlo diario)— —Show semanal—.

Ahora que escribí un poco la presión se ha liberado un poco más, aunque no estoy seguro que se haya ido. Creo que lo que tengo que hacer ahora es tomar acción aprovechando este cambio de sentimiento que tengo ahora. 

A lo que me refiero es que la estrategia que sigo cuando me siento mal es buscar por qué me siento mal, las razones, y luego una vez que lo encuentro, simplemente tomar acción para cambiarlo. Siento que es muy sencillo (en teoría, sé que en acción es más difícil empezar a hacerlo, yo ya llevo trabajando en esto por muchos años), y siento que es algo lógico pero a la vez no es algo que hagamos normalmente. Siento que seguir esa simple estrategia ayudaría muchísimo a mucha gente. 

Pensar en las razones lógicas de porqué me siento mal, realmente introspeccionar, buscar dentro de mis sentimientos, buscar dentro de mí mismo qué hace que me sienta así y lo siguiente es buscar la forma de cambiarlo. Tal vez tome sólo unos minutos, tal vez tome unos días, semanas, meses o incluso años, pero he descubierto que el simple hecho de tomar acción para cambiarlo, por pequeña que sea, te ayuda a entrar en una espiral hacia arriba, mientras que si no haces nada, mantendrás la espiral hacia abajo. 

Todo en la vida te manda en una espiral hacia arriba o hacia abajo. Por ejemplo, yo ayer empecé una espiral hacia abajo que continuó hasta hoy, y en cuanto me di cuenta y tomé la computadora para escribir, fue de alguna manera tomar una acción para poder hacer cambios y ahora que ya tengo una mejor idea de qué tengo que hacer, la verdad me siento mucho mejor. Necesitaba esto. 

13:00.

Breve recapitulación del 2018.

Breve recapitulación del 2018. 

29 de diciembre de 2018. 

17:14. 

He estado pensando en una palabra para describir lo que este año fue para mí. 

¿Aprendizaje?

¿Cambio?

¿Fallo?

¿Éxito?

¿Reencuentro?

¿Agradecimiento?

No podía encontrar la palabra correcta porque la verdad es que fue todas las anteriores y más. 

Este año aprendí que no todo es tan fácil como sólo desearlo con muchas ganas, tienes que trabajar, trabajar, trabajar, trabajar y cuando te quieras tomar un descanso, pensarte dos o tres veces si realmente vale la pena. Hay veces, que sí, por supuesto. Pero la mayor parte de veces podemos dar todavía más de lo que pensamos. 

Este año todo cambió para mí, fui de trabajar en el sistema público a ser un hippie vagando sin hogar en el mundo. 

¿Fallo? He fallado. Muchas veces. A inicios de año estuve a punto de perder $2,000 USD., mi auto valió queque, gasté demasiado dinero a lo menso, cuando llegué a Alemania apenas tenía una cuarta parte de lo que originalmente esperaba, no he vendido más de 4 playeras y rompí mi cámara y mi micrófono. 

¿Éxito? Aprendí muchísimo con lo de Digital Altitude, sí recuperé mi dinero y descubrí que me gusta muchísimo el marketing (la compañía por la que casi pierdo el dinero se dedicaban de alguna manera al marketing), viví experiencias inigualables, llegué a Alemania con una cuarta parte del dinero, pero con algunas inversiones astutas, he aprendido muchísimas maneras de cómo no vender playeras en línea y mi cámara y micrófono aún sirven. 

Me he reencontrado con gente que amo, y sobre todo me he reencontrado conmigo mismo en muchos aspectos, entre ellos una gran parte de mi autoestima. 

Y agradezco absolutamente todo en mi vida. Agradezco estar vivo; agradezco estar completo física y emocionalmente; agradezco tener amigos; agradezco tener la capacidad de obsesionarme por mis metas y tener la capacidad de que me valga madre lo que piensen de mí; agradezco ser mexicano; agradezco tener un canal de YouTube; agradezco tener el equipo para poder crear contenido; agradezco ser creativo; agradezco fallar y aprender; agradezco tener éxito; agradezco tener la capacidad de ver el mundo desde diferentes perspectivas; agradezco poder ver el mundo; agradezco tener una familia; agradezco ver al mundo como mi familia; agradezco ser introvertido; agradezco tener que aprender a interactuar con gente; agradezco ser moreno; agradezco estar en Dinamarca y agradezco crear mi propio camino. 

Y este 2019 no tengo idea qué me espera, pero estoy seguro de dos cosas. 

Número uno, no me pienso detener, al contrario, voy a pisar el acelerador y seguirle dando con todo lo que he aprendido hasta ahora. 

Número dos, que tú también lo harás, porque si hay una cosa que quiero que recuerdes a partir de ahora y para el resto de tu vida, es que tu vida depende de lo que hagas ahora mismo. Tu vida depende de lo que pienses ahora mismo, tu vida depende de ti. Crea la vida más CHINGONA que jamás pensaste que podrías crear. No depende de nadie más que de ti. 

17:40.

Terapia (13/dic/18)

Jueves 13 de diciembre de 2018.

13:21.

Definitivamente estoy haciendo un buen trabajo con darme cuenta de las cosas que me están distrayendo, de las formas que adopto para evitar o evadir hacer trabajo o reflexionar, o lo que sea que tengo que hacer, lo que ha estado fallando ha sido la ejecución al eliminar dichas distracciones, más que nada en el tiempo que me toma eliminarlas o cambiarlas. 

Sin embargo me siento orgulloso de al menos darme cuenta de cosas que no necesito y que hacía y que simplemente toman tiempo y no me dejan nada bueno. Hay ciertas apps que me hacen caer en una espiral de perder el tiempo buscando algo, deslizando infinitamente sin en realidad esperar encontrar nada, pero de alguna manera aun así embobado con el contenido y esas cosas. 

Del día que estuve en silencio aprendí que tiene muchísimo valor (obviamente en realidad) para mí deshacerme de esas cosas como Facebook e Instagram, hasta YouTube de alguna manera, pero a pesar de que sigo viendo las ventajas de deshacernos un poco de ellas, no las voy a satanizar como mucha gente lo hace. 

De hecho mi opinión sigue siendo la misma: hacer uso correcto de Facebook, Instagram, YouTube, o mil apps que han surgido y que continuarán surgiendo, es la manera correcta de vivir la vida hoydía.

Demasiada gente vive enamorada, obsesionada con el pasado, y no voy a mentir, hubieron momentos hace no tanto tiempo, en el que yo estaba de acuerdo, que solía decir cosas como que las redes sociales nos están haciendo estúpidos”, que “succionan la vida de nosotros”, o la más común, que “los niños se están perdiendo de tantas cosas como interacción humana” y cosas así, pero ahora veo las cosas también desde la otra perspectiva.

Siendo un gran —con gran no digo que yo sea grande, sino que propongo con fuerza esto, y en el momento en que lo escribo es mi postura— proponente de hacer uso AL MÁXIMO de estas herramientas en línea que tenemos hoy, de verdad creo que ambos puntos de vista tienen un punto, tanto los que están a favor del internet —hablo más que nada de las redes sociales, pero lo dejo en internet para también dejar espacio para otras áreas— como los que piensan que es el diablo y que los niños que crecen con un teléfono/tableta en sus manos desde bebés se pierden de lo que nosotros tuvimos.

La cuestión que estoy explorando y que quiero definir bien, porque eventualmente haré videos de esto, no es acerca de quién está bien y quién mal, porque ambos puntos de vista tienen argumentos totalmente validos; de hecho me atrevo a decir que ambos están totalmente correctos. 

Esto nos deja con la pregunta de: ‘¿en qué están correctos?’, y: ‘¿hay manera de que exista un punto intermedio funcional? Creo que sí, a lo último. 

Y en lo que creo que ambos están correctos es en lo siguiente:

Anti-Internet:

Distrae demasiado.

Es adictivo. 

La gente no está aprendiendo correctamente a socializar.

Y ahora mismo en este momento no se me ocurren otros argumentos, aunque estoy seguro que hay más. 

Ahora bien, pensando un poco más acerca de las implicaciones de cada uno de estos puntos, puedo hacer también un argumento en sentido opuesto de la siguiente manera:

Sí distrae demasiado, pero también la televisión, también podría leer, como podría salir de fiesta, o estar con amigos. El estar enfocados no depende de si estamos en internet o no, depende de si aprendemos a concentrarnos en algo. 

Ahora bien, sí, es bien sabido que las nuevas generaciones tienen un nivel de concentración mucho menor, pero también tienen un mejor nivel de multitareas que otras generaciones, así que es una desventaja por una parte, pero ventaja por la otra. Otra cuestión importante es que sabiendo esto, depende también de la educación que se le da a las nuevas generaciones, especialmente en casa mediante el EJEMPLO. No podemos pedir algo que nosotros mismos no hagamos. Predicar con el ejemplo, pero predicar a fin de cuentas, esto de aprender a concentrarnos en lo que tenemos que hacer es a fin de cuentas un tema que tiene que ser tocado y enseñado tanto como cualquier otro valor. 

Es adictivo. Sí lo puede llegar a ser. Tenía desde inicios del año 2016 que no me sentaba en un salón de clases, así que había estado desconectado de cómo se manejan las nuevas generaciones en los salones por mucho tiempo, y me sorprendió muchísimo darme cuenta de cuánto tiempo puede pasar un ser humano con el teléfono en la cara. Sí, sueno como un anciano, no me importa, de verdad NO PUEDO REMARCAR LO SUFICIENTE cuánto me sorprendió ver durante 4 clases de una hora cada una (por día), a gente que desvió la mirada de la pantalla de su celular (NO MIENTO NI EXAGERO AQUÍ) por más o menos 15 o 20 minutos en total. EN TOTAL. 

Entonces sí, puede ser adictivo, lo sé, yo mismo he caído en esa trampa, razón por la cual me sentí en la necesidad de tomarme un día en silencio el 27 de noviembre del 2018. Pero mi argumento aquí es que no es realmente la culpa de la tecnología. Sí, el síntoma es la tecnología, pero no es la enfermedad, así como la cura no es imponer sanciones en contra de la tecnología, porque es como querer curar una gripa sólo cubriendo tu nariz con papel. Podría resolver un poco de los problemas, pero la gripa sigue ahí. 

Creo firmemente que la cuestión es bastante complicada, y no es sólo una gripa, sino una enfermedad completamente nueva a la cual hay que dedicarle tiempo de investigación y experimentación para poder encontrar las verdaderas formas de curarla. 

Aclaro, no digo que nadie esté realmente enfermo, solamente sigo jugando con la metáfora. 

Y el tema de como salir de la adicción de la tecnología lo pensaré más en otra ocasión porque de verdad creo que es muy complejo. Pero sí escribiré un pequeño adelanto, y creo que debe ser tratada (cuando ya es adicción adicción) de una forma similar que la adicción a las drogas o al alcohol, y no me refiero a centros de rehabilitación, sino a otras cosas más complejas. Ahora bien, igual en el sentido de la prevención, es importante crear valores desde mucho antes de que exista un problema, y no solamente enmascararlo negando que exista. Me refiero a que prevención no sería no darle un teléfono o tableta a un niño, porque eso podría empeorar las cosas, sino en sí, darlo, pero debe existir el valor de trabajar duro por las cosas, de no hacer lo que los demás hacer solamente por encajar, de tener una opinión y defenderla, de tener cuidado de con quién hablan en la vida real y en línea, de que son responsables de lo que hacen y que deben hacerse responsables de sus acciones (SOBRE TODO EN INTERNET); cosas obvias para nosotros, especialmente mi generación, quiero creer, que creció ambos sin la tecnología y con. 

Y por último está la opinión de que los niños no están aprendiendo a socializar correctamente, y yo diría que es completamente cierto, pero… ¿desde cuándo sí lo han hecho?

Yo desde que tengo memoria tuve la bendición de tener una intuición correcta acerca de qué hacer para tener amigos, porque en realidad nunca supe qué diablos estaba haciendo, de hecho me consideraba terrible para hacer amigos, y de hecho, aunque muchos no lo crean, me inclino mucho más a ser introvertido que extrovertido, y eso no me hizo nunca fácil sentirme cómodo al interactuar con gente nueva.

Ahora bien, está ‘bendición’ fue en realidad un valor que mis papás hicieron muy bien en enseñarme desde pequeño, y éste es que debemos tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran, y yo sé que me encantaría que la gente fuera agradable, amistosa, que me hiciera sentir bien, que no me juzgara, que me tuviera paciencia, que me escuchara, que me amara, así que es lo que desde pequeño hacía. Realmente no sabía hacer amigos, pero sabía cómo quería que la gente me tratara y los trataba de la misma manera, por lo tanto le caía bien a la gente. 

Ahora bien, mi punto con todo esto es que nunca ‘aprendí’ a interactuar con la gente; nadie me enseñó a hacerlo. Aprendí valores importantes antes de aprender la mecánica de cómo hablar con gente nueva. 

Hoydía sí puedo decir que he aprendido cómo hablar con gente nueva, he aprendido a hacer amigos, he aprendido las tácticas para hacerlo, pero los valores siguen ahí, intactos, sólo que ahora sí sé de estrategias, pero esto lo aprendí solamente porque tuve el interés de buscar en internet, la humildad para aceptar que no sabía y aprender de ello, y la obsesión necesaria para hacer los ejercicios sociales que necesitaba. (Estaría bueno otro día analizar más todas las implicaciones que ha tenido el aprender dinámicas sociales, también definió mi vida muchísimo.)

Para cerrar, los niños están definitivamente creciendo sin ser forzados a interactuar frente a frente con la realidad, así que aquellos individuos que no crecieron con los valores con los que yo crecí, desde antes son aquellos individuos que hoy los ves y tienen 40 años y tal vez son solteros, o tal vez sí tienen pareja pero no saben hacer amigos, y hacen bromas incómodas, no saben tratar a la gente, o simplemente son terribles para hablar con. Conozco mucha gente así, y en realidad no es su culpa, el problema es que nadie enseña estas cosas, y como tenemos la idea de que esto se aprende solo (como ligar, ufff ese es otro tema que me va a llevar horas para hablar de la importancia de APRENDER a ligar), entonces no preguntamos, porque sería admitir que no sabemos hacer algo que deberíamos haber aprendido por nuestra cuenta. El problema es que esto es una premisa completamente falsa, no es cierto en lo absoluto que debemos aprender por nuestra cuenta. Hay gente que lo logra, bien por ellos, pero en realidad es algo que 1) Se debe enseñar; 2) Se debe preguntar. Es casi casi como que deberíamos tomar clases de interacción social, porque así de importante y poco intuitivo es. 

El ser humano es complejo, así que debemos saber un poco de psicología para comprendernos a nosotros mismos. 

Dije que ya iba a cerrar y sigo abriendo puntos nuevos jajajaja. 

YA ahora sí en conclusión (del punto de que los niños no aprenden a socializar). Es cierto, no están aprendiendo a socializar, pero tampoco les estamos enseñando, entonces ellos no son tanto el problema, sino nosotros y les queremos echar la culpa a estos escuincles. Y sí, obviamente ellos son los que tienen el problema, pero un problema que nosotros les creamos. 

Y, un poco en su defensa, están aprendiendo a socializar de una manera completamente nueva, ellos están creciendo aprendiendo a socializar en línea, y eso es algo completamente nuevo; ellos están creando las nuevas reglas del juego. Entonces eso es algo interesamente para mí. Ahora bien, las viejas reglas nosotros las “sabemos”, pero no se las estamos enseñando, entonces realmente ¿quién es el del problema?

Mañana (probablemente) exploraré el tema de los pros de la tecnología (redes sociales) porque ya son las 14:13 y solamente se supone que iba a escribir por 30 minutos. 

En fin, esto es todo por hoy, ciao. 

Terapia (12/dic/18)

Miércoles 12 de diciembre del 2018. 

16:23.

El 8 de diciembre dije que iba a hacer esto diario. Luego al día siguiente me dije a mí mismo ‘bah, me tomaré un descanso’, y luego lo siguiente que sé es que ya es 12 de diciembre y no tengo idea en qué momento pasó tanto tiempo. 

En fin, por lo menos ya estoy de vuelta en esto; ha resultado ser bastante bueno para mí, y de hecho creo que he mejorado un poco en expresar con mayor claridad mis pensamientos, o al menos en enfocarme en algo en específico. En la primera terapia de estas que hice estaba súper desenfocado, pero como que ahora he mejorado un poco. Creo. 

Ayer estaba pensando que una de las ventajas que tengo por sobre otras personas es la inteligencia emocional que manejo. Estoy muy agradecido con la vida por haberme topado a buena edad (17 años) con Comenza, que es un centro donde se practica coaching —algunos le llaman ontológico, la verdad desconozco el nombre técnico y no sé si ontológico es correcto, pero prefiero llamarlo solamente coaching—, y hoy, cuatro años (casi 5) después reflexionando en todas las decisiones que he tomado desde entonces, de verdad no sería la misma persona si no hubiera tomad el coaching. 

He tenido algunos puntos de cambio total en mi vida, y haber conocido a Yeyo y luego haber entrado a Comenza fue uno de esos puntos. Desde entonces he seguido de una forma u otra en el proceso de adquirir y practicar los conocimientos de inteligencia emocional, y en realidad es algo que nunca acaba, no es como de que te gradúas y ya, sino que tienes que seguir en ello de una forma u otra. 

Pero a lo que iba con esto es que es una ventaja porque he aprendido a mantenerme tranquilo en situaciones que normalmente podrían derrumbarme o bien si caigo, puedo levantarme más rápido, puedo reinventarme —es una expresión que se usa seguido en el coaching y me encanta— para que so algo no da resultados, cambio la estrategia y sigo adelante, hoy sé que un ‘no’ no siempre es malo, de hecho casi nunca. La mayor parte de veces (si no todas, de hecho) significa ‘una nueva oportunidad’, y ya sé que la frase está más que choteada, ha sido ocupada mil y un veces en la vida, pero la sigo usando y seguiré haciéndolo mientras me sirva. 

Y creo que con ello viene algo bastante grande, todo esto de la inteligencia emocional, muchos lo van a enseñar de alguna manera, muchos de otra, a veces los conceptos chocan los unos con los otros, pero mientras me sirva a mí y mejore mi vida, no me importa realmente de quién vienen, o en qué presentación (qué frase o quién la dijo, por ejemplo). 

Y a lo que iba con todo esto es que ayer estaba hablando con una persona que es muy importante para mí —aunque ella cree que no por alguna razón de la que seguramente tengo parte responsable y tengo que ver qué pedo, pero esa es otra conversación—, y me di cuenta de algo importante. 

Ayer durante la conversación precisamente salió al tema que yo tengo ventaja por el tiempo que he estado en esto de la inteligencia emocional. Tengo ventaja no porque sea un prodigio o perfecto —no me considero ninguno de esos—, pero porque simplemente la experiencia que he adquirido a través de vivencias y enseñanzas directas e indirectas de la vida me han llevado a un nivel más alto, pero no significa que la gente que nunca ha estudiado nada de inteligencia emocional, que tal vez ni siquiera ha escuchado la palabra antes no pueda llegar a un punto similar al mío. 

Lo que quiero decir con esto es que parte de mi misión es motivar, inspirar, mover a la gente que me conozca en persona o por mi contenido, a que tomen alguna acción para que se pongan en camino a lograr sus sueños 

Eso suena bien chingón y bien bonito, pero el verdadero trabajo duro de lo que depende todo no es necesariamente en la cantidad de trabajo que le metan —aunque sí es parte fundamental—, pero los cimientos, el trabajo previo es la inteligencia emocional. Si no tienes inteligencia emocional y no trabajas con ella, y llegas a un punto en donde te das cuenta que cometiste un error o fallaste o simplemente no llegaste a la meta que querías, te va a derrumbar, y probablemente hasta más culero que si nunca hubieras intentado tomar acción hacia tus sueños. 

Entonces por eso fallan tantas personas en mi opinión. Damos por sentado que 1) La gente a nuestro alrededor sabe qué hace, especialmente la gente que admiramos o que son ejemplos para nosotros como papás o amigos que han logrado metas grandes (a nuestras perspectivas); y 2) Que en algún momento por milagros de la vida adquiriremos esa experiencia nosotros mismos en algún punto, y ninguno de los dos puntos son ciertos. 

La mayor parte de la gente no sabe lo que está haciendo.

Aprenderemos muchas cosas a través de la experiencia, es cierto, pero esto es conocimiento práctico, necesitamos aprender el teórico para combinarlo y tener una idea de cómo utilizar esos aprendizajes. 

Mi meta a gran escala es ver a la mayor cantidad de gente posible siendo feliz. Ver a la mayor cantidad de gente viviendo un estilo de vida que elijan, que sea grande, que estén motivados por las mañanas porque tienen un trabajo que les gusta, que sí, probablemente seguirá siendo trabajo, y eso implica TRABAJAR, y cansa, y es pesado, pero no es un trabajo que mata por dentro, sino que ejercita el alma; que lleguen a casa a un hogar donde son felices porque los recibirá una persona con quienes eligieron compartir su felicidad, que no necesitan, pero con quien son felices; que viajen por el mundo si es lo que quieren; que hagan arte, y si es la meta, que puedan vivir de ello; que lean, estén informados, sepan que sus visiones, tal vez chocan con las de otros, pero que las de los demás son tan validas como las propias y que puedan aceptarlas —tal vez no cambien de opinión, pero ACEPTAR no significa tener que cambiar de postura—.

¿Suena a utopía? Tal vez, pero no me detendré hasta que esté muerto, por hacer todo lo que pueda por llegar a esta visión, o lo más cerca que me alcance antes de quedarme sin vida. 

15:54.