Terapia (13/dic/18)

Jueves 13 de diciembre de 2018.

13:21.

Definitivamente estoy haciendo un buen trabajo con darme cuenta de las cosas que me están distrayendo, de las formas que adopto para evitar o evadir hacer trabajo o reflexionar, o lo que sea que tengo que hacer, lo que ha estado fallando ha sido la ejecución al eliminar dichas distracciones, más que nada en el tiempo que me toma eliminarlas o cambiarlas. 

Sin embargo me siento orgulloso de al menos darme cuenta de cosas que no necesito y que hacía y que simplemente toman tiempo y no me dejan nada bueno. Hay ciertas apps que me hacen caer en una espiral de perder el tiempo buscando algo, deslizando infinitamente sin en realidad esperar encontrar nada, pero de alguna manera aun así embobado con el contenido y esas cosas. 

Del día que estuve en silencio aprendí que tiene muchísimo valor (obviamente en realidad) para mí deshacerme de esas cosas como Facebook e Instagram, hasta YouTube de alguna manera, pero a pesar de que sigo viendo las ventajas de deshacernos un poco de ellas, no las voy a satanizar como mucha gente lo hace. 

De hecho mi opinión sigue siendo la misma: hacer uso correcto de Facebook, Instagram, YouTube, o mil apps que han surgido y que continuarán surgiendo, es la manera correcta de vivir la vida hoydía.

Demasiada gente vive enamorada, obsesionada con el pasado, y no voy a mentir, hubieron momentos hace no tanto tiempo, en el que yo estaba de acuerdo, que solía decir cosas como que las redes sociales nos están haciendo estúpidos”, que “succionan la vida de nosotros”, o la más común, que “los niños se están perdiendo de tantas cosas como interacción humana” y cosas así, pero ahora veo las cosas también desde la otra perspectiva.

Siendo un gran —con gran no digo que yo sea grande, sino que propongo con fuerza esto, y en el momento en que lo escribo es mi postura— proponente de hacer uso AL MÁXIMO de estas herramientas en línea que tenemos hoy, de verdad creo que ambos puntos de vista tienen un punto, tanto los que están a favor del internet —hablo más que nada de las redes sociales, pero lo dejo en internet para también dejar espacio para otras áreas— como los que piensan que es el diablo y que los niños que crecen con un teléfono/tableta en sus manos desde bebés se pierden de lo que nosotros tuvimos.

La cuestión que estoy explorando y que quiero definir bien, porque eventualmente haré videos de esto, no es acerca de quién está bien y quién mal, porque ambos puntos de vista tienen argumentos totalmente validos; de hecho me atrevo a decir que ambos están totalmente correctos. 

Esto nos deja con la pregunta de: ‘¿en qué están correctos?’, y: ‘¿hay manera de que exista un punto intermedio funcional? Creo que sí, a lo último. 

Y en lo que creo que ambos están correctos es en lo siguiente:

Anti-Internet:

Distrae demasiado.

Es adictivo. 

La gente no está aprendiendo correctamente a socializar.

Y ahora mismo en este momento no se me ocurren otros argumentos, aunque estoy seguro que hay más. 

Ahora bien, pensando un poco más acerca de las implicaciones de cada uno de estos puntos, puedo hacer también un argumento en sentido opuesto de la siguiente manera:

Sí distrae demasiado, pero también la televisión, también podría leer, como podría salir de fiesta, o estar con amigos. El estar enfocados no depende de si estamos en internet o no, depende de si aprendemos a concentrarnos en algo. 

Ahora bien, sí, es bien sabido que las nuevas generaciones tienen un nivel de concentración mucho menor, pero también tienen un mejor nivel de multitareas que otras generaciones, así que es una desventaja por una parte, pero ventaja por la otra. Otra cuestión importante es que sabiendo esto, depende también de la educación que se le da a las nuevas generaciones, especialmente en casa mediante el EJEMPLO. No podemos pedir algo que nosotros mismos no hagamos. Predicar con el ejemplo, pero predicar a fin de cuentas, esto de aprender a concentrarnos en lo que tenemos que hacer es a fin de cuentas un tema que tiene que ser tocado y enseñado tanto como cualquier otro valor. 

Es adictivo. Sí lo puede llegar a ser. Tenía desde inicios del año 2016 que no me sentaba en un salón de clases, así que había estado desconectado de cómo se manejan las nuevas generaciones en los salones por mucho tiempo, y me sorprendió muchísimo darme cuenta de cuánto tiempo puede pasar un ser humano con el teléfono en la cara. Sí, sueno como un anciano, no me importa, de verdad NO PUEDO REMARCAR LO SUFICIENTE cuánto me sorprendió ver durante 4 clases de una hora cada una (por día), a gente que desvió la mirada de la pantalla de su celular (NO MIENTO NI EXAGERO AQUÍ) por más o menos 15 o 20 minutos en total. EN TOTAL. 

Entonces sí, puede ser adictivo, lo sé, yo mismo he caído en esa trampa, razón por la cual me sentí en la necesidad de tomarme un día en silencio el 27 de noviembre del 2018. Pero mi argumento aquí es que no es realmente la culpa de la tecnología. Sí, el síntoma es la tecnología, pero no es la enfermedad, así como la cura no es imponer sanciones en contra de la tecnología, porque es como querer curar una gripa sólo cubriendo tu nariz con papel. Podría resolver un poco de los problemas, pero la gripa sigue ahí. 

Creo firmemente que la cuestión es bastante complicada, y no es sólo una gripa, sino una enfermedad completamente nueva a la cual hay que dedicarle tiempo de investigación y experimentación para poder encontrar las verdaderas formas de curarla. 

Aclaro, no digo que nadie esté realmente enfermo, solamente sigo jugando con la metáfora. 

Y el tema de como salir de la adicción de la tecnología lo pensaré más en otra ocasión porque de verdad creo que es muy complejo. Pero sí escribiré un pequeño adelanto, y creo que debe ser tratada (cuando ya es adicción adicción) de una forma similar que la adicción a las drogas o al alcohol, y no me refiero a centros de rehabilitación, sino a otras cosas más complejas. Ahora bien, igual en el sentido de la prevención, es importante crear valores desde mucho antes de que exista un problema, y no solamente enmascararlo negando que exista. Me refiero a que prevención no sería no darle un teléfono o tableta a un niño, porque eso podría empeorar las cosas, sino en sí, darlo, pero debe existir el valor de trabajar duro por las cosas, de no hacer lo que los demás hacer solamente por encajar, de tener una opinión y defenderla, de tener cuidado de con quién hablan en la vida real y en línea, de que son responsables de lo que hacen y que deben hacerse responsables de sus acciones (SOBRE TODO EN INTERNET); cosas obvias para nosotros, especialmente mi generación, quiero creer, que creció ambos sin la tecnología y con. 

Y por último está la opinión de que los niños no están aprendiendo a socializar correctamente, y yo diría que es completamente cierto, pero… ¿desde cuándo sí lo han hecho?

Yo desde que tengo memoria tuve la bendición de tener una intuición correcta acerca de qué hacer para tener amigos, porque en realidad nunca supe qué diablos estaba haciendo, de hecho me consideraba terrible para hacer amigos, y de hecho, aunque muchos no lo crean, me inclino mucho más a ser introvertido que extrovertido, y eso no me hizo nunca fácil sentirme cómodo al interactuar con gente nueva.

Ahora bien, está ‘bendición’ fue en realidad un valor que mis papás hicieron muy bien en enseñarme desde pequeño, y éste es que debemos tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran, y yo sé que me encantaría que la gente fuera agradable, amistosa, que me hiciera sentir bien, que no me juzgara, que me tuviera paciencia, que me escuchara, que me amara, así que es lo que desde pequeño hacía. Realmente no sabía hacer amigos, pero sabía cómo quería que la gente me tratara y los trataba de la misma manera, por lo tanto le caía bien a la gente. 

Ahora bien, mi punto con todo esto es que nunca ‘aprendí’ a interactuar con la gente; nadie me enseñó a hacerlo. Aprendí valores importantes antes de aprender la mecánica de cómo hablar con gente nueva. 

Hoydía sí puedo decir que he aprendido cómo hablar con gente nueva, he aprendido a hacer amigos, he aprendido las tácticas para hacerlo, pero los valores siguen ahí, intactos, sólo que ahora sí sé de estrategias, pero esto lo aprendí solamente porque tuve el interés de buscar en internet, la humildad para aceptar que no sabía y aprender de ello, y la obsesión necesaria para hacer los ejercicios sociales que necesitaba. (Estaría bueno otro día analizar más todas las implicaciones que ha tenido el aprender dinámicas sociales, también definió mi vida muchísimo.)

Para cerrar, los niños están definitivamente creciendo sin ser forzados a interactuar frente a frente con la realidad, así que aquellos individuos que no crecieron con los valores con los que yo crecí, desde antes son aquellos individuos que hoy los ves y tienen 40 años y tal vez son solteros, o tal vez sí tienen pareja pero no saben hacer amigos, y hacen bromas incómodas, no saben tratar a la gente, o simplemente son terribles para hablar con. Conozco mucha gente así, y en realidad no es su culpa, el problema es que nadie enseña estas cosas, y como tenemos la idea de que esto se aprende solo (como ligar, ufff ese es otro tema que me va a llevar horas para hablar de la importancia de APRENDER a ligar), entonces no preguntamos, porque sería admitir que no sabemos hacer algo que deberíamos haber aprendido por nuestra cuenta. El problema es que esto es una premisa completamente falsa, no es cierto en lo absoluto que debemos aprender por nuestra cuenta. Hay gente que lo logra, bien por ellos, pero en realidad es algo que 1) Se debe enseñar; 2) Se debe preguntar. Es casi casi como que deberíamos tomar clases de interacción social, porque así de importante y poco intuitivo es. 

El ser humano es complejo, así que debemos saber un poco de psicología para comprendernos a nosotros mismos. 

Dije que ya iba a cerrar y sigo abriendo puntos nuevos jajajaja. 

YA ahora sí en conclusión (del punto de que los niños no aprenden a socializar). Es cierto, no están aprendiendo a socializar, pero tampoco les estamos enseñando, entonces ellos no son tanto el problema, sino nosotros y les queremos echar la culpa a estos escuincles. Y sí, obviamente ellos son los que tienen el problema, pero un problema que nosotros les creamos. 

Y, un poco en su defensa, están aprendiendo a socializar de una manera completamente nueva, ellos están creciendo aprendiendo a socializar en línea, y eso es algo completamente nuevo; ellos están creando las nuevas reglas del juego. Entonces eso es algo interesamente para mí. Ahora bien, las viejas reglas nosotros las “sabemos”, pero no se las estamos enseñando, entonces realmente ¿quién es el del problema?

Mañana (probablemente) exploraré el tema de los pros de la tecnología (redes sociales) porque ya son las 14:13 y solamente se supone que iba a escribir por 30 minutos. 

En fin, esto es todo por hoy, ciao. 

Terapia (12/dic/18)

Miércoles 12 de diciembre del 2018. 

16:23.

El 8 de diciembre dije que iba a hacer esto diario. Luego al día siguiente me dije a mí mismo ‘bah, me tomaré un descanso’, y luego lo siguiente que sé es que ya es 12 de diciembre y no tengo idea en qué momento pasó tanto tiempo. 

En fin, por lo menos ya estoy de vuelta en esto; ha resultado ser bastante bueno para mí, y de hecho creo que he mejorado un poco en expresar con mayor claridad mis pensamientos, o al menos en enfocarme en algo en específico. En la primera terapia de estas que hice estaba súper desenfocado, pero como que ahora he mejorado un poco. Creo. 

Ayer estaba pensando que una de las ventajas que tengo por sobre otras personas es la inteligencia emocional que manejo. Estoy muy agradecido con la vida por haberme topado a buena edad (17 años) con Comenza, que es un centro donde se practica coaching —algunos le llaman ontológico, la verdad desconozco el nombre técnico y no sé si ontológico es correcto, pero prefiero llamarlo solamente coaching—, y hoy, cuatro años (casi 5) después reflexionando en todas las decisiones que he tomado desde entonces, de verdad no sería la misma persona si no hubiera tomad el coaching. 

He tenido algunos puntos de cambio total en mi vida, y haber conocido a Yeyo y luego haber entrado a Comenza fue uno de esos puntos. Desde entonces he seguido de una forma u otra en el proceso de adquirir y practicar los conocimientos de inteligencia emocional, y en realidad es algo que nunca acaba, no es como de que te gradúas y ya, sino que tienes que seguir en ello de una forma u otra. 

Pero a lo que iba con esto es que es una ventaja porque he aprendido a mantenerme tranquilo en situaciones que normalmente podrían derrumbarme o bien si caigo, puedo levantarme más rápido, puedo reinventarme —es una expresión que se usa seguido en el coaching y me encanta— para que so algo no da resultados, cambio la estrategia y sigo adelante, hoy sé que un ‘no’ no siempre es malo, de hecho casi nunca. La mayor parte de veces (si no todas, de hecho) significa ‘una nueva oportunidad’, y ya sé que la frase está más que choteada, ha sido ocupada mil y un veces en la vida, pero la sigo usando y seguiré haciéndolo mientras me sirva. 

Y creo que con ello viene algo bastante grande, todo esto de la inteligencia emocional, muchos lo van a enseñar de alguna manera, muchos de otra, a veces los conceptos chocan los unos con los otros, pero mientras me sirva a mí y mejore mi vida, no me importa realmente de quién vienen, o en qué presentación (qué frase o quién la dijo, por ejemplo). 

Y a lo que iba con todo esto es que ayer estaba hablando con una persona que es muy importante para mí —aunque ella cree que no por alguna razón de la que seguramente tengo parte responsable y tengo que ver qué pedo, pero esa es otra conversación—, y me di cuenta de algo importante. 

Ayer durante la conversación precisamente salió al tema que yo tengo ventaja por el tiempo que he estado en esto de la inteligencia emocional. Tengo ventaja no porque sea un prodigio o perfecto —no me considero ninguno de esos—, pero porque simplemente la experiencia que he adquirido a través de vivencias y enseñanzas directas e indirectas de la vida me han llevado a un nivel más alto, pero no significa que la gente que nunca ha estudiado nada de inteligencia emocional, que tal vez ni siquiera ha escuchado la palabra antes no pueda llegar a un punto similar al mío. 

Lo que quiero decir con esto es que parte de mi misión es motivar, inspirar, mover a la gente que me conozca en persona o por mi contenido, a que tomen alguna acción para que se pongan en camino a lograr sus sueños 

Eso suena bien chingón y bien bonito, pero el verdadero trabajo duro de lo que depende todo no es necesariamente en la cantidad de trabajo que le metan —aunque sí es parte fundamental—, pero los cimientos, el trabajo previo es la inteligencia emocional. Si no tienes inteligencia emocional y no trabajas con ella, y llegas a un punto en donde te das cuenta que cometiste un error o fallaste o simplemente no llegaste a la meta que querías, te va a derrumbar, y probablemente hasta más culero que si nunca hubieras intentado tomar acción hacia tus sueños. 

Entonces por eso fallan tantas personas en mi opinión. Damos por sentado que 1) La gente a nuestro alrededor sabe qué hace, especialmente la gente que admiramos o que son ejemplos para nosotros como papás o amigos que han logrado metas grandes (a nuestras perspectivas); y 2) Que en algún momento por milagros de la vida adquiriremos esa experiencia nosotros mismos en algún punto, y ninguno de los dos puntos son ciertos. 

La mayor parte de la gente no sabe lo que está haciendo.

Aprenderemos muchas cosas a través de la experiencia, es cierto, pero esto es conocimiento práctico, necesitamos aprender el teórico para combinarlo y tener una idea de cómo utilizar esos aprendizajes. 

Mi meta a gran escala es ver a la mayor cantidad de gente posible siendo feliz. Ver a la mayor cantidad de gente viviendo un estilo de vida que elijan, que sea grande, que estén motivados por las mañanas porque tienen un trabajo que les gusta, que sí, probablemente seguirá siendo trabajo, y eso implica TRABAJAR, y cansa, y es pesado, pero no es un trabajo que mata por dentro, sino que ejercita el alma; que lleguen a casa a un hogar donde son felices porque los recibirá una persona con quienes eligieron compartir su felicidad, que no necesitan, pero con quien son felices; que viajen por el mundo si es lo que quieren; que hagan arte, y si es la meta, que puedan vivir de ello; que lean, estén informados, sepan que sus visiones, tal vez chocan con las de otros, pero que las de los demás son tan validas como las propias y que puedan aceptarlas —tal vez no cambien de opinión, pero ACEPTAR no significa tener que cambiar de postura—.

¿Suena a utopía? Tal vez, pero no me detendré hasta que esté muerto, por hacer todo lo que pueda por llegar a esta visión, o lo más cerca que me alcance antes de quedarme sin vida. 

15:54.

Terapia (8/dic/2018)

Sábado 8 de diciembre. 2018. 13:53.

Terminó la semana de que iba a hacer esto diario, logré cumplir esa promesa y hacerlo todos los días por 7 días, pero, claro, volví a la rutina normal de todos los días, donde escribir mis pensamientos no eran parte de ésta. 

Ahora, viendo esto más o menos una semana después, me di cuenta lo realmente importante que es para mí. No siempre es divertido y, tengo que ser honesto, no siempre ansío hacer, esto de dedicar tiempo, sentarme y escribir sin checar el teléfono, sin música, sin videos de YouTube, nada más que mis pensamientos y la computadora delante de mí, sin distracciones, sin escapatoria, sin manera de evadirme, la verdad es completamente necesario hacerlo. Normalmente no planeo, eso no es nada nuevo, pero me ayuda el sentarme aquí y escribir acerca de lo que voy a hacer; me da una mejor perspectiva y claridad a lo que haga. 

Así que aún no estoy seguro cómo incorporar esto en la vida diaria. ¿Deberían ser 30 minutos? ¿Todavía una hora? ¿El tiempo que sienta necesario? No sé bien, pero creo que lo quiero hacer de 30 minutos al día, voy a empezar con esa meta y ajustar conforme vaya viendo qué sale. 

Algo raro ocurrió ayer, pero para poder contar de eso, tengo que dar algo de contexto. 

Hago diseños de playeras y los promociono en Facebook con anuncios. Esa es mi estrategia para eventualmente ganarme la vida (en corto plazo). El día de antier o un día antes, no recuerdo, desperté, me metí al sitio web donde está la ‘tienda en línea’, y descubrí que había vendido dos suéteres. Por dios, me volví loco de la felicidad, fue un gran logro en ese momento y sentí más esperanza de lo normal en mi estrategia. 

Hasta ahí todo bien. 

Después continué con los anuncios de Facebook, aumenté la cantidad que estaba ocupando para que llegara a más gente y, en general puedo decir que el anuncio tuvo buena recepción en Facebbok, la gente estaba comentando, taggeando a sus parejas (porque el tema del suéter era de parejas), pero no hubieron más ventas, así que al día siguiente volví a aumentar el presupuesto un poco, pero de nuevo, nada. 

Y fue en ese momento cuando —como cuando coinciden un globo tan inflado que es casi transparente y la punta de un alfiler recién sacado de un alfiletero—, mi emoción y confianza en mí, reventaron. 

Pasé en un día de estar emocionado por lo que viene, feliz, en paz, armonía, a estar desilusionado y sintiendo un sudor frío cada que el pensamiento de qué iba a hacer ahora cruzaban mi mente. 

Eso fue ayer, y hoy me desperté sintiéndome un poco mejor, pero todavía gris, como las nubes que cruzan el cielo a velocidades de 24 km/h fuera de mi ventana en estos momentos. 

Lo bueno es que sé qué tengo que hacer, lo malo es que cuesta trabajo cuando me siento desilusionado. Lo segundo bueno es que ya empecé; esto era lo primero que tenía que hacer. Lo tercero bueno es que el éxito de las playeras no es lo único de lo que depende mi motivación e inspiración, tengo mi arte y eso nada me lo quita. Es lo cool de tener tus pasiones diversificadas, cuando una falla, todavía tengo algo en qué apoyarme. 

Ayer dos ideas coincidieron, se enamoraron, tuvieron un hijo y ahora tengo una tercera idea, un tercer pensamiento bebé que nació sano y crece rápido. 

Vi un video de una entrevista con Seth Godin (BUENÍSIMO), donde decía que (parafraseo) para él el arte es aquello que se hace con pasión, un cocinero crea un platillo especialmente para ti y eso es arte, por ejemplo. Expande la definición tradicional de arte, y no lo deja exclusivamente para los ‘artistas’, sino que lo redefine como que todos somos artistas por dentro, porque cuando hacemos lo que nos gusta, lo que nos apasiona, y lo hacemos lo mejor que podemos, somos capaces de transformar una acción completamente mundana y convertirla en arte, acomodar el papeleo después de una jornada de trabajo puede ser arte, entregar el reporte en la oficina puede ser arte. LA VIDA ES ARTE. 

Esa fue la idea número uno. 

Idea número dos. Me apasiona muchísimo, como ya he escrito anteriormente, la idea de motivar, mover, inspirar a otros seres humanos a que encuentren también su pasión y la sigan, ya que estamos en el siglo XXI, y mejor aún, en el año 2018 (ya casi 2019), y hoydía es más posible que nunca crear la vida que queremos vivir, ya no hay nada que nos detenga más que nosotros mismos, así que estoy viendo que una de mis pasiones, de mis metas de vida se está convirtiendo en este momento en ayudar a tanta gente como pueda a que tomen esos primeros pasos. 

Ahora bien, procedo a narrar la relación de mis dos ideas. 

Salí anoche con una amiga de Dinamarca y en el lugar al que fuimos conocí a un señor de cincuenta y pico años. Me preguntó qué me apasiona, qué me levanta en las mañanas, qué me mueve. Una pregunta muy interesante, y esa es la idea número dos. ¿Qué me mueve? Me siento afortunado de poder decir que muchas cosas, pero cuando contesté, en lugar de dar un discurso largo como suelo hacer, me di cuenta que puedo decirlo en una palabra: ARTE.

Fue en ese momento que nació. Puedo decir en este momento que me mueve transmitir ese mensaje, LA VIDA ES ARTE. Si dejas de pensar en tu día a día, tu rutina como algo que TIENES que hacer, y lo empiezas a ver como que estás haciendo arte, hay una probabilidad más alta de que dejes de verlo como un deber y ahora sea un privilegio. 

Esa es mi tesis hoy. 

14:30. 

Terapia (3/dic/2018)

Lunes 3 de diciembre del 2018. 18:44.

Los días pasan por igual aquí, no distingo entre días de la semana y fines de semana. No distingo entre lunes o martes, podría ser sábado y no me daría cuenta. Esto es justo lo que quería. 

Necesitaba una salida, necesitaba callar todo el ruido y venir a un lugar donde estuviera solamente yo, porque en un mundo ruidoso, mi voz se vuelve más difícil de escuchar. 

Escribo con un aire de melancolía porque hoy es mi último día aislado. Al menos el último día en 2018, el próximo año confío seguir haciendo esto constantemente, a veces hace falta un espacio de silencio así. 

Pero por plácido que haya sido estar aquí, no puedo evitar comparar con la vida de una ciudad bulliciosa —pero no demasiado, tampoco hablo del DF, por ejemplo— es necesaria para impulsar el progreso, para volver a la urgencia del trabajo. Estando aquí solo, en un pueblo donde nada pasa realmente olvido fácilmente la urgencia de la vida. Es una sensación bonita por un tiempo, pero mi meta no es sentarme y relajarme y descansar; al menos no por ahora, quiero vivir, quiero hacer, quiero crear, deshacer, acertar, errar; vivir lo más que pueda por el tiempo que pueda. 

Así que no pienso frenarme por demasiado tiempo, sólo mientras dure el semáforo en rojo para descansar mi motor, para luego volver a pisar a fondo el acelerador. 

Así que una ciudad como Guadalajara la verdad hasta ahora ha sido ideal. Era lo suficientemente grande como para sentir esa urgencia, pero también lo suficientemente pequeña para no hartarme. Ahora bien, ¿por qué no me quedé en GDL? Porque no es momento de parar, no todavía. Probablemente Guadalajara es la ciudad correcta en México, pero no estoy seguro en primera de querer crecer más en México. 

Es una relación extraña que tengo, porque mi misión, por lo que he visto hasta ahora, es en México, pero no mi vida. Y no quiero parecer hipócrita de ninguna manera, me apasiona la idea de ver a mis compatriotas crecer económica y emocionalmente, pero a la vez hay algo que me llama de estar aquí en Europa. No tengo un dónde específico todavía, pero donde sea. 

Además otra cosa importante —que sí, agarro de excusa un poco, pero tiene sentido, según yo— es que quiero estudiar un poco de cerca el modo de vida de aquí, hay muchos países que al parecer han encontrado la forma de vivir en armonía, de hacer que sus gobiernos funcionen y la gente viva con salarios si no perfectos, decentes, donde sí alcanza (en promedio) para vivir. 

Sé que en México existen problemas de corrupción y de pobreza y de narcos y yadayadayada, eso a mí me vale treinta hectáreas, pero tengo una razón. Nos enfocamos un chingo en el problema y no en la solución. Necesitamos enfocar nuestra atención en lo que realmente importa, e ignorar un poco lo que no. 

Sé que todo eso que mencioné existe y que es real, pero hagamos un experimento de pensamiento. Tenemos un comedor con cuatro sillas y hay una silla rota, la examinamos y vemos que tiene rastros de termitas por todas partes, además de que por la edad y el poco cuidado que tuvimos con esa silla, está muy frágil de las cuatro patas. Tiene una pata a la mitad y las otras no estás lejos de romperse también. ¿Cómo la podríamos arreglar?

Sé que esto es para mí, pero también sé que lo estoy poniendo en línea y quiero extender esta encuesta a quien lo esté leyendo. Si estás leyendo esto, de verdad significaría el mundo para mí si vas a los comentarios y sin hacer trampa de leer mi respuesta u otros comentarios antes de escribir el tuyo. 

¡Gracias por participar!

Ok, quiero creer que existen muchas respuestas valiosas en la mente de cada persona a la que le pregunte esto, pero YO creo que hay algo que está fundamentalmente equivocado, y no tiene nada que ver con las respuestas. El error es la pregunta, no las respuestas. No hay que arreglar algo que está así de jodido. Si le ponemos kola loka y masking tape —antes pensaba que era “masquin tape o algo así” jaja—, e incluso si lográramos arreglar lo de las termitas, venga, el punto es que es demasiado esfuerzo.

Ahora bien, por la otra parte, la pregunta que sugiero que deberíamos hacernos como colectivo es qué nuevo podemos hacer. La diferencia entre querer arreglar la silla o tomar otra del comedor —o comprar otra nueva.

Entonces mi teoría que tengo de cómo crear un nuevo sistema en México no tiene que ver con el gobierno para nada. Dentro de lo que me concierne pueden hacer lo que se les hinche el huevo, porque quiero remarcar que lo importante para mí no es lo que haga el gobierno, sino lo que hagamos nosotros. Esa es la gran diferencia, siempre estamos pensando en lo que está mal con el gobierno, pero no pensamos en qué está mal en nosotros mismos. 

Es algo que evitamos porque lo sabemos muy dentro, pero el mexicano —no exclusivo al mexicano, pero hablo de lo que conozco—, tiene un orgullo inmenso de “yo soy bien chingón”, y sí lo eres, pero CHINGÓN NO ES PERFECTO. Hay una gran diferencia, y queremos ser más chingones y, de verdad, eso está perfecto, no veo nada de malo en eso, pero queremos ser más chingones y mejorar lo bueno, sin acercarnos a lo malo, porque eso nos haría imperfectos, pensar que somos chingones, pero tenemos errores es un error. Los chingones no cometen errores, ¿no?

FALSO. 

Los chingones son los que más cometen errores y son los primeros en admitirlo. Los chingones son los que tienen la fuerza de voluntad de mirarse al espejo como seres humanos que son y admitir que hay áreas de oportunidad, que hay cosas con las que no estamos contentos, con las que no estamos satisfechos, con las que no estamos felices, pero por eso mismo, al tener el coraje de hacerlo, también significa que tenemos el coraje de tomar todo eso que no nos gusta de nosotros mismos y una de dos: o cambiarlo, o aceptarlo. No hay de otra. 

Pero si no lo aceptamos, estamos engañándonos a nosotros mismos y ahí ese es el mayor error, porque crea resentimiento, en primera hacia nosotros mismos, pero como no queremos afrontarlo, en el intento de esquivarlo, lo echamos hacia alguien más. EL GOBIERNO. LOS RICOS. MI JEFE. MI TRABAJO. MI ESCUELA. MI MAMÁ. MI PAPÁ. MI HERMANA. MI HERMANO. MI MOVIO. MI NOVIA. MIS AMIGOS. EL ABOGADO. EL JUEZ. EL SISTEMA. LA TELE. LOS COMERCIALES. EL DINERO. EL TIEMPO. 

¿Alguno de estos te suena que tienen la culpa de algo que va mal en tu vida?

No contestes esto en los comentarios, pero SÍ CONTÉSTATELO a ti mismo. 

Si la respuesta es sí, entonces estás esquivando la responsabilidad. Voy a decirte algo, tú eres el responsable de tu vida. Tú la estás viviendo, no ellos. ¿Quién tiene el control sobre tu vida? Así es, tú. No ellos. ¿Quién toma las decisiones en tu vida? Tú, no ellos. ¿Quién tiene los pantalones en tu vida? Tú, no ellos. 

No es cuando conviene, de que “sí yo tengo el control, yo decido por mí mismo, pero es por su culpa que estoy donde estoy”. No funciona así, o tú o ellos, no a veces. 

Pero escucha, sé que estás formulando excusas, sé que estás pensando: “cómo puedo demostrarle a este hijo de su puta madre porqué sí me está jodiendo mi jefe”, pero no pasa nada, de verdad. En el momento en el que aceptas la responsabilidad y te pones a pensar porqué realmente estoy donde estoy, desde la perspectiva de que es tu responsabilidad, todo cambia. Si tú estás en ese trabajo porque no has buscado otros, entonces la respuesta ahora es clara. No estás ahí porque tu jefe te obliga, sino porque no has buscado otros, ergo la respuesta a ese sufrimiento es buscar otro, por dar un ejemplo. 

Sé que es difícil, doloroso, estrujante, dan nervios, da miedo, se siente un apretón en la boca del estómago cada que te pones a pensar en hacer un cambio así de grande, e inmediatamente vienen las excusas por todas partes. 

“¿Pero qué voy a hacer si no funciona?” “¿Pero y si no me pagan lo suficiente?” “¿Y si por andar buscando otro trabajo no puedo darle de comer a mi familia ahora?” Sé que no es fácil, pero déjame decirte algo. No es imposible. 

Lo importante, como con la silla rota, no es enfocarnos en el problema (o en este caso los posibles problemas que podrían surgir de una decisión mayor), sino en las soluciones de cualquier problema que surja. Ya lo haces, sólo que no te has dado cuenta. Cada que surge un problema, buscas la solución. ¿Tu hijo se enfermó y no tenías el dinero para pagar la medicina? ¿Te quedaste sentado sin hacer nada? Quiero creer que buscaste la forma (legal) de hacer que saliera el dinero de algún lado, ¿no? 

Esa es la belleza del ser humano, y sobre todo la belleza del mexicano (y latino en general). Siempre encontramos la manera, vendemos cosas, buscamos un segundo trabajo, hay chingos de gente con segundos pequeños negocios —todos tenemos el primo, tío, compadre, algo que gana dinero (fuera de su sueldo) en el negocio de la compraventa de autos, ¿no?—, el problema es que tenemos la mentalidad de que esto es por necesidad, pero ¿qué tal que en lugar de hacerlo para arreglar los problemas, lo hiciéramos para CREAR UNA NUEVA VIDA?

Eso es lo que propongo. Gracias. 

19:41.

Terapia (2/dic/2018)

15:00. Domingo 2 de diciembre del año 2018. 

Bien, hoy definitivamente empecé mucho más tarde de lo normal, pero está bien para mí, estuve haciendo en la mañana algunas cosas importantes como por ejemplo tenía que limpiar un poco la casa en la que me estoy quedando y también di una lección de iTalki, entonces tampoco es como que súper desperdicié mi mañana ni nada por el estilo. 

En fin, una hora o 2,000 palabras, este es el sexto día, ya mañana en teoría es el último de la semana de la que me comprometí a hacer esto de escribir por una hora todos los días y quiero continuarlo, pero estoy pensando cómo adaptarlo a mi nueva rutina cuando me vaya a Copenhague. 

Ah, sí, el martes 4 de diciembre me voy del pueblo en el que estoy, Tønder y me voy para la capital de Dinamarca, Copenhague. Tønder también está en Dinamarca, pero en el sur, casi topando con Alemania. 

Me metí a un sitio web muy chido que se llama Trusted House Sitters, donde cuando alguien necesita irse de casa por un rato, sea por lo que sea que tengan que hacerlo, y dejan a sus mascotas atrás, en lugar de buscar algún amigo o vecino que los cuide y todo eso, postean en el sitio que hay un lugar disponible y gente como yo que viajamos mucho comenta y ellos eligen a alguien para que se quede a cuidar la casa y las mascotas y así funciona esto. Por cierto, te quedas en dicha casa gratis, no cobran nada y solamente hay que pagar nuestra propia comida, pero está muy chido, porque así ya te ahorras MUCHÍSIMO dinero. Así es como le estoy haciendo por ahora. 

El martes ya me voy para Copenhague a visitar a dos amigas muy chidas, las conozco de hace ya 3 años y me van a estar hospedando por el resto del mes, entonces va a estar chido, creo yo. No sé exactamente qué tiene Copenhague pero me encanta, es una ciudad que me llena de paz y armonía. Al menos lo fue en diciembre del 2016 que fui, ahora veremos dos años después si me sigue causando el mismo impacto. 

Por cierto, por si no se nota todavía, hoy es un día que no tengo nada particular de qué hablar, no lo pensé antes de sentarme a escribir y ayer no quedó nada pendiente, así que solamente estoy hablando de lo primero que se me ocurre, como es el propósito de este experimento en primera.

Algo en lo que sí estuve pensando es en el negocio de las playeras, específicamente de qué voy a hacer con la próxima playera, porque ayer estuve investigando a qué nicho debería apuntar. Definitivamente no es una tarea fácil, esto de hacer las playeras. Me refiero, es fácil hacerlas porque esto es lo que me apasiona, pero no es tan fácil decidir cuál hacer y en cuál invertir mi tiempo y mi dinero, que en este momento claramente es un recurso un poco limitado. 

Edición: Nicho (de mercado), según wikipedia es esto: Un nicho de mercado es un término de mercadotecnia utilizado para referirse a una porción de un segmento de mercado en la que los individuos poseen características y necesidades homogéneas, y estas últimas no están del todo cubiertas por la oferta general del mercado

El proceso, por como lo entiendo, en teoría debe de ser así:

  1. Investigar a qué nicho se puede seleccionar, y para saber cuál, se debe de tomar en cuenta si es algo de lo que estarían lo suficientemente orgullosos como para comprar una playera que tenga una frase chida o tal vez un diseño cool o algo que los represente. 
  2. Encontrar un segundo nicho para juntarlos, y para este segundo deben estar en teoría tan orgullosos como del primero, algo que de verdad les consume sus vidas, que los apasiona. 

Ahora bien, hay algo que quería hacer, pero no estaba seguro si sería buena idea, y es añadirle un giro navideño, eso es de lo que ya no estoy seguro, porque pensándolo así, prácticamente el “giro navideño” ya es de por sí un nicho, entonces serían 3 nichos y no sé si ya sería demasiado. 

De lo que estoy hablando, en términos prácticos, es lo siguiente (ejemplos estúpidos):

Frase con un solo nicho: Soy maestro y por eso sonrío. 

Frase con dos nichos: Soy maestro y dueño de un pug y por eso sonrío. 

Frase con dos nichos + giro navideño: Soy maestro y dueño de un pug y por eso Santa me ama. 

Entonces no sé, el dilema aquí para mí es si ya es demasiado añadirle ese giro navideño o si se podría. 

El pensamiento detrás de todo esto es que en mercadotecnia un error común es intentar apelar al mercado grande. Sí, a veces funciona y muy bien, pero es raro el caso, entonces, por lo menos al principio, la mejor estrategia es apelar a un mercado específico. 

Ejemplos de nuevo:

Amplio: Fans de Harry Potter.

Específico: Fans de Harry Potter que viven en Kentucky y son abogados. 

La teoría del modelo que intento seguir para crear las playeras, de acuerdo al ejemplo específico me llevaría a crear una playera con un diseño que dijera algo como: “soy abogado y mi patronus es la constitución”, o una mamada así. 

Pero antes de siquiera pensar en la frase que quedara, lo que tengo que investigar es si los abogados son un buen mercado, si comprarían playeras, dos, si los fans de Harry Potter comprarían playeras. 

Suponiendo que la respuesta a ambas preguntas es que sí, entonces ahí sí procedo a crear el diseño de la playera. Ésta es mi parte favorita, ya que soy como un 70% artista, 30% emprendedor, mi lado artista gana por mucho, entonces esta es la parte que más disfruto del proceso. 

Una vez que tengo el diseño, el siguiente paso es subirlo a Teespring, descargar las imágenes de los distintos colores de la playera/suéter/tank top, lo que sea, luego entonces creo un anuncio en Facebook, y esta es la parte más importante, si acaso empatada con el diseño (que sea uno bueno), porque de aquí depende si la gente mira o no la playera; no importa qué tan bueno es el diseño si el anuncio es malo y nadie lo ve. 

Entonces lo que estoy pensando ahora es que debería invertir en Mock-Ups, que es de verdad una joya, creo que no le he estado dando el mérito que se merece. Hay un sitio, por ejemplo, que se llama Placeit, donde puedes subir el diseño de la playera que creaste, en Placeit hay cientos de miles (ok no sé si tantos, pero mínimo sí miles) de modelos a los que les puedes poner el diseño de tu playera e incluso hasta cambiar el color, entonces esto te hace ver súper profesional porque ahora parece que hasta tomaste fotografías de tu diseño con modelos y esto da un look muy profesional. 

Además de que no olvido que uno de los principios de la psicología es que nuestra atención se va a fijar más en rostros humanos que en otras cosas, entonces cuando nuestro mercado esté pasando por el Facebook, deslizando hacia abajo, ignorando todo, es más probable que se detengan a ver una foto con alguien, que sólo una foto de una playera. 

Entonces esa es la teoría de lo que estoy haciendo, pero es difícil pensar cuando hay tantas opciones y en este momento mi lógica me dice que debería estarme enfocando en navidad porque es una festividad que está cercana y sería más probable que la gente comprara artículos navideños que de nada más, pero tampoco estoy 100% seguro. De hecho si tuviera que ponerle un número, diría que estoy un 50% seguro, jaja, así que en realidad no tengo la menor idea. 

Para cerrar creo que debería pensar cuál estrategia voy a seguir. Creo que sí voy a intentar lo navideño, y rezar por lo mejor. Una frase que se me ocurrió mientras escribía fue “Santa brings cool sweater only to the best _____”, y aquí no estoy aplicando el doble nicho, pero es algo que se me ocurrió. Y es que esa es la cuestión, no sé cómo podría añadirle el segundo nicho. 

¿Y si hago uno doble?

Que sea “to the best boyfriend/girlfriend”, y así puedo hacerlo como de parejas. 

Ese es mi problema, mi lado creativo florece y mi poco lado emprendedor es como que no sabe exactamente cómo tomarlo, si debería darle un intento o no. 

Tal vez le dé un intento o tal vez no, mañana escribiré al respecto, supongo, pero no suena mal. Suena como una idea que podría ser bastante compartible. 

Ok, son 15:53, pero terminaré temprano para ponerme manos a la obra a investigar la mejor manera de sacar esta playera y ver si tiene potencial o no. Ciao. 

Terapia (1/dic/2018)

10:47am. 1/dic/18

No existe consistencia más que en la consistencia de hacer esto diario, me enorgullezco de al menos haber mantenido esa promesa a mí mismo. De hecho, ahora que lo pienso ni siquiera tendría por qué sentirme mal por no haber mantenido consistencia en horarios porque desde el principio dije que iba a hacer esto diario, pero no especifiqué a qué hora lo iba a hacer, así que entra dentro de un loophole de lo que dije. 

En fin, como de costumbre, tengo una hora o 2,000 palabras, y empieza el reloj —aunque empezó deséelas 10:47 en realidad jeje.

Ok, tengo que ser honesto, de nuevo olvidé buscar lo del MeetUp y básicamente todo lo demás que dije que iba a buscar ayer, jeje, pero ya alv, no importa, lo buscaré cuando el momento sea el correcto. 

Ayer me quedé bien picado con lo que estaba escribiendo del macro y el micro y me quedé pensando después, y es que eso que estaba diciendo es solamente a gran escala, también existe un macro y un micro dentro del micro.

Ah chingá. 

Simón. 

Resumiendo lo que dije ayer, el macrouniverso es el todo, galaxias, planetas, todo. El microuniverso es todo lo que existe e importa dentro de tu propio universo, o sea tu vida, tu familia, amigos, etc. 

Y ahora bien, pensando en el macro y micro del micro, existen varias perspectivas, y de lo que yo hablo en particular es de metas, ese es el macro y micro que más me importan a mí más. Y por lo que inició toda esta discusión del macro y el micro fue porque empecé a hablar de las metas y los días “meh”, donde no hay motivación y mencioné que una posible solución puede que tenga que ver con el macro y el micro. 

Wow, sabía que doy mucha vuelta para llegar a mis puntos, pero escribiendo me doy cuenta cuánta vuelta le puedo dar, tanto que me tomó dos días cerrar el paréntesis de exposición del macro y el micro. 

Mi punto es que a veces parece que no hay diferencia entre si hago las cosas hoy o me doy el día y las hago mañana, pero ahí es cuando tenemos que enfocar y pensar y preguntarnos si REALMENTE no hay diferencia. En el macro tal vez no importa si lo hacemos hoy o mañana, pero en el micro sí. O tal vez al revés. 

Es un poco confuso, pero es como esos libros de elige tu propia aventura y cambias de página dependiendo de qué decisión querías que tomaran los personajes. Por cierto, me encantaban esos libros de pequeño, los leía una y otra vez, tomando todas las posibles alternativas hasta que saciaba mi curiosidad de qué habría pasado si hubiera ido a la derecha en vez de a la izquierda y todo eso. 

Lo que quiero decir con esto, es que es un juego de perspectivas, definitivamente todo es subjetivo, TODO lo es, así que, claro, puedes elegir la perspectiva de la que no pasa nada si me doy el día o si lo hago después o lo que sea, pero no es la única manera de ver las cosas, por eso hay que PENSAR y PREGUNTARNOS si realmente es la mejor decisión o nos estamos haciendo pendejos para no hacer el trabajo por hueva. 

Claro, hay veces en que la perspectiva puede ser: mi salud depende de esta decisión, así que en esos casos es totalmente comprensible elegir la opción que sea más beneficiosa a nuestra salud, pero si es solamente tengo flojera, no tengo muchas ganas de hacer las cosas, entonces hay que preguntarnos qué está pasando. 

A lo que voy con esto es que todo es perspectiva y no hay una respuesta correcta ni incorrecta, solamente hay decisiones que debemos tomar con base en nuestras prioridades. Lo que se me hace, a mi punto de vista, completamente irresponsable, inmaduro y mediocre, es no elegir no elegir nada. Porque, oh sí, también decir “ay, no sé, lo que sea”, es una elección. Todo es una elección. Y si no eliges no elegir nada, pero lo haces así para evitar tomar la responsabilidad de tomar una elección, TIENES que saber que en realidad sí estás eligiendo algo, pero es la decisión más inmadura e irresponsable que puedes tomar porque significa que estás intentando quitarte responsabilidad, y mediocre porque estás intentando tomar el mínimo de acción posible. 

Lo que se me hace totalmente incongruente, y que de verdad no entiendo, es cómo hay gente que después de dejar la decisión en manos de otras personas, o de la vida, de dios alv, es que después tengan la audacia de quejarse. Es por eso que se me hace vital poner en la mesa esta otra perspectiva, que es adueñarte de tu decisión incluso —y tal vez hasta sobre todo— cuando fue no tomar ninguna decisión. 

Creo que me salí un poco del punto aquí, pero regresando, de lo que hablo es que depende de nosotros elegir la perspectiva y saber que no existe sólo una, sino muchas, y nos toca a nosotros elegir cuál es la mejor con base en nuestras prioridades.

Entonces si mi prioridad es crear un negocio, una marca y poder vivir de eso, darme el lujo de tomarme un día para echar la flojera es completamente inaceptable, pero sólo lo veré así si elijo pensar con la perspectiva que más me convenga en mente, entonces si sé que afectará mi macro, por ejemplo, entonces, tal vez pese un poco pero me tendré que poner a trabajar. 

Esto trae la pregunta de ¿dónde queda entonces, el espacio para relajarme? Y la respuesta es bastante clara para mí, depende de cuál es la prioridad. 

En primera hay mucha diferencia —al menos para mí— entre relajación y echar la flojera. Uno es algo que hacemos deliberadamente para poder mejorar. Hay un cierto espacio de crecimiento que a veces necesitamos tomar para poder estar frescos y continuar con toda la energía posible y echar la flojera, al contrario, es algo que hacemos para evadir, para evitar el trabajo que tenemos pendiente. ¿Se ve la diferencia?

Entonces por eso echar la flojera se me hace inaceptable a mí, mientras que estoy totalmente de acuerdo con la relajación, siempre y cuando la prioridad esté clara, y sepamos que es un tiempo fuera para poder crecer internamente y volver con todo, no para solamente descansar y echar la flojera. 

De verdad tengo un problema con echar la flojera, y es que no es que yo no lo haya hecho nunca o que no lo haga hoydía, por supuesto que de vez en cuando caigo en sus garras, pero me caga pensar que estamos desperdiciando tiempo, me caga pensar que estamos “matando el tiempo”, porque es el único recurso que no vuelve, entonces el tiempo tiene muchísimo más valor que nada en el mundo, es gema más preciosa que existe y la tratamos como basura, sin darle la importancia que se merece. 

Te reto a que “mates el dinero” como matas el tiempo. De verdad, piénsalo así. Si no tiras el dinero a la calle nada más porque sí, ¿por qué lo harías con el tiempo?

11:38. Tengo 10 minutos más. 

Cambiando drásticamente de tema, porque es probable que vuelva a hablar de esto en el futuro, es un tema que me preocupa mucho, hay algo más inmediato que me ocupa. 

Vine a Europa a pensar, casi casi a meditar, cual viaje espiritual a la India, sólo que en ciudades un poco más desarrolladas y menos ricas en espiritualidad. Vine aquí a pensar cuál es mi meta, cuál es mi misión, cuál es mi macro —ah, ya se ve un poco mejor porqué es un tema que me importa tanto, ¿verdad?—, y poco a poco me doy cuenta de muchas cosas, es como que puedo oler lo que se está cocinando, vi pequeños residuos de la basurita de lo que se está cocinando, sé que hay algo en el sartén, y puedo darme una idea de lo que es, pero no sé todavía a ciencia cierta qué es, entonces todavía no me atrevo a afirmar con toda seguridad “oh sí, ya sé cuál es mi misión”, porque todavía no estoy 100% seguro y no quiero asegurar nada sino hasta que esté ahí. 

Mañana hablaré más a detalle de las ideas de qué creo que es lo que se está cocinando, pero de verdad tengo sueños, no, metas grandes. Si leíste mi escrito acerca de mi plan a gran escala te podrás dar una idea, y, spoilers, va por ahí, pero de verdad tengo tantas ganas de hacerlo y necesito escribir al respecto porque necesito traer el macro al micro, requiero tenerlo presente en mi presente, porque me inspira, me motiva, es lo que me saca de la cama en las mañanas, a pesar de que está calientita la cama y que hace frío fuera. 

11:45. Hasta aquí lo dejo, hoy terminaré 2 minutos antes de la hora. Ciao. 

Terapia (30/nov/2018)

12:27. Viernes 30 de noviembre del 2018.

Oooopah la, hoy empecé un poco más tarde jeje. ¿Qué pasó ahí amiguito? No tengo idea. De hecho, tal vez sí, pero es lo que quiero explorar el día de hoy —o al menos es con lo que voy a empezar, rara vez puedo imaginarme a ciencia cierta de qué temas voy a terminar hablando cuando me siento a escribir aquí.

Como siempre, tengo una hora, hasta las 13:37 o 2,000 palabras, lo que pase primero, para escribir sin ningún plan, literalmente poniendo en papel (metafórico) todo cuanto se venga a la mente sin edición más que de gramática u ortografía cuando me dé cuenta que cometí algún error, en el momento, pero la meta es no volver a abrir el documento para revisarlo y retocarlo, nada de eso, esto es de mi mente a la pantalla como salga —hey, eso rimó.

En primera quiero aclarar que aún no he hecho la investigación de si el guión largo es lo que cierra debería poner otro guión largo, seguido del punto y aparte o solamente el punto. Es algo que cada que estoy escribiendo me hace pensar muchísimo, pero en realidad no es algo que esté todo el tiempo en mi mente, o ya lo habría buscado desde hace tiempo. Espero que esta vez sí lo cumpla, no como ayer que dije que iba a buscar en MeetUp después de terminar de escribir y, oopah la, se me olvidó. 

En fin, normalmente, me he estado despertando como a las 7:30, máximo 8 de la mañana, hago ejercicio media hora, me baño, preparo el desayuno, saco a los perros a hacer pipí, regreso a comerme el desayuno y luego ya empiezo el día, y por alguna razón todo ese proceso empezaba como alrededor de las 8:30 y terminaba a eso de las 11:30, por lo que había estado empezando —paréntesis, como maestro de español, porque de hecho doy clases de español, a veces me pongo a analizar las construcciones gramaticales y ésta se me hace particularmente interesante, pensémoslo por un segundo “he (verbo haber) estado (verbo estar) empezando (verbo en gerundio)”— a escribir a las 11:35, pero hoy esa rutina fue un poco diferente. 

La única diferencia fue que ayer me fui a dormir a eso de las 23:00, aunque en realidad me quería ir a dormir a las 22:00, luego me quería despertar a las 5:30-6:00, y terminé medio abriendo los ojos a las 7:30, para luego “cerrarlos un segundo” y volver a abrirlos a las 8:15, más la media hora que me toma volver a este mundo y salir de la cama, a eso de las 8:40 más o menos logré salir de ella y empezar mi rutina, y claro, hubieron factores que alteraron un poco más este día de cómo había sido los últimos dos, como que hoy Ellie (una de los perritos que estoy cuidando, estoy haciendo House Sitting para tener techo sobre mi cabeza y me toca cuidar mascotas) quiso salir al baño a las 3:00am, y luego en la mañana quería salir a jugar un rato, entonces eso me tomó algo de tiempo extra.

Pero mi punto es que, aunque esta vez fue diferente por x o y razones, lo que sí es cierto es que muchas veces me pasa esto. A lo que me refiero es que muchas veces me he encontrado en esta situación de querer hacer algo, estar súper motivado, empezar a hacerlo y luego… hasta ahí queda. 

Desde el momento de la idea hasta el momento de la ejecución algo pasa, y me cuesta trabajo mantener el momentum a veces. Pero, ¿por qué? 

Una vez hice un vlog buenísimo, creo que fue el T01E27, estoy casi seguro que fue ese, voy a checar, dos segundos…

Simón, es ese.

En ese vlog dije que a veces es difícil, aunque estés haciendo lo que te apasiona, aunque estés haciendo lo que te gusta, a veces es difícil. Hay días en que simplemente estás en un estado de ánimo… Ok, voy a hablar por mí mismo. Hay días en que simplemente estoy en un estado de ánimo de apatía, o de ocio, o lo que yo llamo días “meh”, que la mejor manera de explicarlos es que no hay motivación. En ese vlog dije que a veces la musa simplemente no está ahí. 

Y creo que es cierto, y aplica también muchísimo para mí, aunque hago esto y lo otro y aquello, y los que me conocen saben que yo siempre estoy hablando de buscar la motivación, la inspiración y seguir dándole y seguir en todo esto, y esto no lo digo porque yo siempre esté súper motivado y siempre esté en el modo de sí, a trabajar y echarle ganas wuuuu, pero porque yo también tengo esos días de ptm, no quiero hacer nada hoy, sólo quiero tirarme en el sillón, en la cama y ver algo, comer papas, dormirme un rato y ya haré lo que tengo que hacer cuando lo tenga que hacer, pero también tengo la contraparte dentro de mí que me dice “wey, lo que tienes que hacer lo tienes que hacer ya, hoy, en este segundo, no hay tiempo que perder, tiempo tienes ahora, mañana quién sabe. Puedes echar la flojera, pero entonces, ¿en dónde quedas tú?” 

Puedes echar la flojera, pero eso sólo significa que estás dejando que algo más gane, no que tú tomes el control y tú ganes.

Y una posible solución que me viene a la mente en estos momentos tiene que ver con el microuniverso y macrouniverso, estoy fascinado con ese concepto, tanto que hace tiempo, uno de mis primeros videos en YouTube lo hice hablando de ese tema. Ahora bien, fue antes de que aprendiera más acerca de la edición, las tomas, la importancia del B-Roll y básicamente que mejorara en el juego del video, pero a la fecha me atengo a lo que dije, creo que es muy importante tener ambos conceptos en mente, tenerlos presentes y moldearlos a nuestras necesidades. 

Pequeño paréntesis, en el habla popular de la gente (en México, desconozco en otro lados), se dice “se me viene a la mente”, pero a mí me CAGA, repudio decir “se me viene”, o prácticamente cualquier otra forma de “se + venir”. Esto es porque —al menos en mi opinión, si alguien la desafía estoy muy ansioso de escuchar argumentos que demuestren que estoy equivocado— “se + venir” significa eyacular (al menos en México, de nuevo, desconozco en otros lados). Pensemos un segundo en decir “me vengo” o “ella se viene”. ¿En dónde esta nuestra mente ahora? Probablemente en lugares de clasificación C. Probablemente hicieron la asimilación porque ya había esa semilla antes al decir lo que significaba la unión de esas palabras. 

Por lo que hago este punto es porque normalmente decimos “¿cuándo te vienes?” La gente que me conoce sabe que siempre voy a hacer esta misma aclaración y decir “¿cuándo vienes?” En lugar y normalmente procedo a explicar todo esto mismo que estoy explicando aquí. 

Mi punto con esto es solamente porque cuando escribí “me viene a la mente”, me puse a pensar que es una frase que me causa conflicto porque no sé si en realidad está bien dicho “una cosa que me viene a la mente”. En fin, probablemente lo busque después de terminar de escribir esto, junto con lo del MeetUp y lo del guión largo y espero tener respuestas para la sesión de mañana. 

Ok, cerrado ese paréntesis continúo.

Cuando hablo de macrouniverso, me refiero al universo en su TOTALIDAD, los planetas, las galaxias que existen dentro de él, todo. Desde este punto de vista es imposible que, hagamos lo que hagamos, tengamos realmente un impacto en el universo. O al menos es muy poco probable, tal vez no es imposible, dado que poco a poco vamos a expandirnos hacia una vida intergaláctica, empezando con Marte, al parecer, pero eso es tema para unos churros. 

Lo que quiero decir es que nuestra vida, lo más probable es que sea insignificante para el universo. Nacemos, vivimos dentro de este gran universo, morimos y todo sigue igual y seguiría igual con o sin nuestra presencia. Esa es la idea en general del macrouniverso. 

El microuniverso, al contrario del macro es uno en donde todo gira alrededor de nosotros, porque mientras que todos vivimos en el macrouniverso, cada persona vive dentro de su microuniverso, entonces paso a demostrar gente que, seguramente conoces; siempre hay al menos una de estas personas en nuestras vidas. Hablo de la gente demasiado centrada en ellos mismos. Todo gira alrededor de ellos, todo lo que los demás hacen, les afecta para bien o para mal y se la viven así. Estas personas no salen del microuniverso. 

Ahora bien, para mí es importante tener una buena noción de ambos porque los síntomas de vivir con solamente el macrouniverso en mente normalmente son apatía, depresión, y no los culpo porque si vivimos pensando que nuestra vida no significa nada, pota, qué va a ser de nosotros. En contraste, si vivimos en el microuniverso, los síntomas pueden ser ansiedad, frustración, porque TODO lo que está pasando afecta e importa. 

Entonces uno de mis modelos de vida más importantes consiste en nivelar ambos pensamientos para que sea sano para nosotros. 

13:26.

Whooops, ya se acabó el tiempo, pero mañana continuaré con esto porque me quedé justo a la mitad. Tal vez no debí haber caído en la trampa del “se viene”, pero no importa, porque mañana será un nuevo día y todo será esclarecido en su debido momento. 

Bais. 

Terapia (29/nov/2018)

29/11/18

¡B.u.e.n.o.s d.í.a.s!

El reloj marca las 11:33, hoy empezamos un poco antes que ayer, pero no importa mucho, el simple hecho de estar aquí sentado me da gusto. Como dije desde la primera sesión, tengo exactamente una hora, o 2,000 palabras para escribir aquí todo lo que se me venga a la mente, literalmente como se me venga a la mente, así que no hay vuelta atrás aquí para corregir o editar nada de esto. Es para mí y si lo comparto es solamente porque es parte de mi misión de documentar mis pasos, aunque en primera dudo que haya alguien que se vaya a tomar el tiempo de leer esto en su totalidad. 

Muy bien, ayer estaba tocando un tema particularmente interesante para mí porque los que me conocen saben que yo no soy del tipo que planea mucho. Es raro porque a veces me falta consistencia; a veces sí planeo, a veces no y, ¿depende de qué? No sé, pero creo que es relacionado con cosas que dependen de mí. 

Me refiero que, dados los patrones de los que me he dado cuenta, no me gusta planear cuando son cosas que puedo decidir YO en el momento y no dependen tanto de alguien más, como comprar boletos de avión, tren, reservar hoteles, Airbnb’s, etc. Pero sí me gusta planear cuando se trata de salidas con personas, amigos, familia, de ese tipo de cosas, porque ahí no depende de mí, y no me gusta ni depender de los planes de alguien más, ni que la gente dependa de mis planes, me gusta más cuando hay un consenso de qué es lo que se va a hacer en esos casos.

Ahora bien, a lo que iba con esto, es que ayer estaba pensando en los planes que ya tenía en mente, yendo paso por paso para tener una mejor idea de cuáles son los siguientes pasos —valga la redundancia— y poder tener mejor claridad mental respecto de eso. 

Detallé un poco acerca de los planes a corto plazo y ahora quiero ir un poco más a detalle con los planes a largo plazo y si me da tiempo, ideas a super duper largo plazo, que es la pregunta más grande que me he estado haciendo desde poco antes de venir a Europa. 

Estos planes son los que más me emocionan porque lo que quiero hacer es grande, el futuro que veo está súper cool y de verdad me dan muchas ganas de poder contribuir con mi granito de arena para poder ver un México, una latinoamerica —mínimo—, más chingones. 

A futuro, como lo veo hoy, jueves 29 de noviembre del 2018, me veo siendo reconocido dentro del medio de YouTube, como alguien que le ha puesto mucho trabajo y rinde y sigue rindiendo sus frutos, que es conocido, no sólo por hacer buen contenido, sino por el hustle que echa, por el trabajo duro y mi nombre es sinónimo de echarle ganas de trabajar por lo que quieres, y mejor aún, y esta es la parte que me emociona más, que no soy alguien especial con ningún tipo de don innato ni hijo de una celebridad ni nada por el estilo, sino un (orgulloso) mexicano que le echó un chingo de ganas y logró todo lo que tenía en mente, entonces —y esta es la parte chida del speech—, todos viendo mi contenido, todos viendo lo que hago, todos los que me conozcan y tengan un sueño, saben que es posible lograrlo y con mi motivación y trabajo duro siendo leña dentro de la chimenea de su pasión, logran hacer grandes cosas y dejan atrás la mentalidad pendeja, pobre, mediocre de que “no se puede”.

Tengo la firme convicción de que el 95% de cosas que nos planteemos es posible, siendo el 4.999999% cosas en que tendríamos que ser flexibles porque hay de verdad algo que lo impide y hace que el objetivo sea de verdad imposible, pero si somos flexibles, podemos mover ese 5% dentro del otro 95% donde todo es posible, incluso hablando de la muerte.

¿Qué?

Sí, y voy a explicar a qué me refiero con varios ejemplos.

#1: Cosas para las que existe una inhabilidad física que pone una meta dentro del 5%. Ejemplo: Si quiero ser cantante y cantar exactamente igual que Sia es una meta bastante imposible diría yo, mi voz, en primera porque soy hombre y en segunda porque incluso si fuera mujer y tuviera una hermosa voz para cantar, nacer con las cuerdas vocales que me hagan cantar EXACTAMENTE IGUAL que Sia es, si no casi imposible, tal vez realmente imposible, no tengo suficientes conocimientos de la anatomía humana para afirmar si podría ser posible.

Ahora bien, si soy flexible y decido que quiero ser el mejor cantante que pueda llegar a ser, incluso si no canto como Sia, Rihanna, Chayanne, Ricky Martin, James Hetfield, o quien sea que sea mi ídolo, incluso si no canto “bien”, puedo entrenar mi voz a través de ejercicios, y conociendo mi voz cantar lo mejor que pueda dentro de lo que mi voz pueda llegar a dar, y entonces ahora esa meta que era parte del 5%, ahora es del 95%.

#2: La muerte. Es usado como frase popular el “no hay nada imposible excepto regresar a alguien de la muerte” —o algo así va el dicho, según yo—, y obvio no hay nada más cierto que eso, entonces es parte del 5%. Pero si somos flexibles y cambiamos la meta de “quiero regresar a alguien de la muerte”, a “quiero aprovechar a alguien en vida”, entonces esto se vuelve del 95%. 

Y mi punto es que no hay imposibles, solamente que hay cosas que son tan difíciles que van a tomar mucha mucha mucha mucha dedicación y también muchísimo tiempo, pero si es una meta que de verdad deseamos, entonces hace falta solamente mantener la motivación para seguirla. 

A veces nos rendimos por eso mismo, tenemos que estar constantemente buscando la motivación para hacer algo, no porque sea una meta que nos apasione significa que automáticamente vamos a despertar todos los días con ganas de “wuuu sí a trabajar cabrón por eso”. Incluso necesitamos la motivación para cosas que nos apasionan, sobre todo cuando son metas grandes de las que no hay forma de saber cuándo lo vamos a lograr, porque como dije, requieren esfuerzo en sobremanera y tiempo, y sin resultados a veces, sino hasta que un día los hay, ese día en tiempo siendo incierto, no sabemos a veces si le estamos apostando todo a una caja vacía o a una mina de oro, entonces necesitamos fe, y la fe nos da motivación y a veces al revés.

Mi granito de arena que quiero contribuir a toda Latinoamérica es poder ser evidencia y pasar ese mensaje de échale ganas, sigue trabajando por ello, sigue ahí, sigue ahí, porque el 95% de cosas que te plantees en la vida son posibles y el otro 5% solamente tienes que modificarlo.

(Cabe aclarar que no tengo bases científicas para poder decir 95% y 5% acertadamente, pero con base en experiencias y con base en lo que yo veo en la vida, me doy la libertad de subjetivamente elegir dichos números, los cuales son más parte de la fe misma que de estudios científicos).

Entonces, regresando al largo plazo, me veo teniendo un gran alcance (audiencia) en YouTube y en general, me veo siendo fuente de inspiración y motivación, me veo rodeado de gente que está en camino a sus metas más grandes, así sean crear la siguiente compañía que va a cambiar el curso de la economía mundial o crear una familia en excelencia, no hay metas “grandes” ni “pequeñas” para el mundo, lo que importa es que afecten TU mundo de forma grande. 

Entonces si esa es la meta grande, realmente estoy en el camino correcto en estos momentos, no hay nada que quiera cambiar respecto de lo que estoy haciendo hoydía, excepto tal vez producir más contenido, ser más agresivo en cuanto a mi estrategia de marca personal, porque hasta ahora confío y sigo confiando en el crecimiento orgánico, y, digo, en cuanto al canal de YouTube quiero que siga siendo así, no quiero pagar anuncios o ese tipo de cosas para que la gente me descubra, pero sí quiero sacar más contenido, en IG, en Facebook, en YouTube también, si de por sí subo muchos videos, creo que es hora de planear algunos más intensos de los que hago hoydía, buscar hacer más colaboraciones, buscar más reuniones de YouTube o de Social Media —voy a buscar en MeetUp en Copenhague en cuanto termine esta sesión, de hecho—, sigo escribiendo, porque también esa es parte grande de la meta uuuuuuuuy, ni siquiera he empezado con eso, ahorita hablo de eso, y creo blogs, para atraer más la atención a mi página web, que ya había abandonado un poco.

He estado pensando y a la larga no hay manera de que falle, a menos que mi reputación de verdad, wham, bam, crash, kaput, sea destruida, no hay manera de que a la larga esto falle, los pasos son crear buen contenido, sacarlo al mundo, anunciarlo, atraer atención, repetir, y mientras mi contenido sea bueno, voy ganando, y lo más importante, cabe recalcar, es que el contenido que creo, lo hago en primera para mí, me encanta crearlo, entonces lo hago con amor, con pasión, no lo hago como para hacerme famoso, pero lo hago porque es mi pasión de vida, así que ese ya es un buen inicio. 

Por cierto, incluso si mi reputación vale vergui, por dios, Paul Logan sigue en pie después del escándalo del bosque japonés de los suicidios. Yo procuro hacer lo correcto, procuro hacer lo mejor para el bien mío, de los que me rodean y de los que no, me importa la gente, quiero ser el mejor ser humano posible para poder ayudar a otros seres humanos, y no quiero hacer daño, así que confío en el futuro por eso mismo.

12:26.

Y por cierto, mencioné de escribir, y es algo que los que me conocen en persona saben que me apasiona, pero curiosamente no he dicho mucho al respecto en mis videos o en público, no sé porqué, no es como que lo oculte ni nada por el estilo. 

Escribir es una de mis pasiones más grandes, pero no tanto escribir en el sentido de poesía o hacer cosas demasiado grandes con el lenguaje, no quiero desvalorar a los que lo hagan, es de verdad hermoso ver lo que los virtuosos han hecho y continuan haciendo, pero mi foco principal es crear historias que valgan la pena contarse, para mí la historia viene primero y el cómo lo cuento es secundario, obvio no quiero hacer un mal trabajo jamás, quiero escribir lo mejor que pueda de la mejor forma que pueda, pero para mí lo más importante es la historia.

Tengo en este momento todavía en mi cabeza una trilogía doble: Ilaria, Ras y 809, siendo la contraparte Felicia, [NOMBRE AÚN EN PROGRESO] y culminando en la misma 809. Es una historia súper chida que llevo creando por ya 3 años en mi cabeza y continúa creciendo y creciendo, estando Ilaria, Ras y 809 casi completas, mientras que sigo pensando mucho en Felicia y su secuela para que maduren y crezcan y sean las mejores historias posibles.

12:32 y 1,917 palabras, awebo. Me despido por ahora, volveré mañana para la sesión de las 11:30, aunque tal vez lo haga más temprano mañana, dependiendo de cómo estén mis planes. Esto depende de mí, así que no lo planearé.

Hej hej. 

Terapia (28/nov/2018)

11:35. Tengo una hora o 2,000 palabras para hablar aquí, lo que ocurra primero.

Ayer dije, durante mi espontánea Epifanía, que serían 2,500 palabras, pero luego me di cuenta que en realidad había escrito como por media hora más de lo que pensé, así que ayer escribí como hora y media, y dado que quiero hacer esto en una hora (mantengamos números redondos), entonces 2,000 palabras es un número justo para terminar.

Y bien, ¿tengo conclusiones respecto de ayer? No como tal, para ser honesto, pero, vaya, apenas hice el pequeño experimento ayer, me tomaría más días de hacerlo continuamente y, tal vez, más análisis de los resultados para poder llegar a una conclusión más atinada, pero lo que sí puedo decir por seguro es que me cayeron algunos veintes. 

Veinte #1: Escribir sin distracciones a.k.a., teniendo el teléfono o apagado o en modo de avión es mucho más importante de lo que había pensado originalmente. Como buen adicto, pensé: “oh, lo tengo bajo control, no me va a afectar, ignoraré las notificaciones que no me importen y sólo atenderé las que sí”, pero me sorprende, viendo en retrospectiva, la cantidad de atención que drena el checar una notificación, aunque sea solamente de que escuchas el tonito y/o volteas a ver la pantalla para ver de qué es. Me desenfocaba mal pedo y la verdad no me gusta estar desenfocado, así que, después de ayer haberlo hecho intensamente, eso de tener el teléfono en modo avión, ahora, confío que, después de haber creado ese recuerdo de éxito, ahora ponerlo en modo avión por unas cuantas horas en lo que trabajo, no me será tan difícil.

11:47. Wow, qué onda, ni cuenta me di de que pasaron más de 10 minutos.

Veinte #2: Los podcasts y/o videos en donde hay gente hablando me distraen más de lo que pensaba. Igual como pensaba en el veinte anterior, con mi actitud sobreconfiada, pensé que podría manejarlo, pero también me di cuenta que le tengo que bajar a mi pedo. En épocas buenas veía en promedio como 3 hora y media de YouTube al día, y a la fecha estoy orgulloso de ello, no me arrepiento, porque casi no veo pendejadas, veía cosas que, o me motivaban, o que me informaban, veo muchísimos videos informativos de cosas que, tal vez ni siquiera tengo que saber, pero me gusta aprender, de verdad, así que veía videos en el fondo de Company Man —neta muy buen canal—, o de Joe Rogan —muy buen podcast—, y ponía esos videos mientras intentaba editar un video y la cuestión es que editar no es un trabajo que puedas hacer con música de fondo; es una actividad a la que le tienes que dedicar TODA tu atención y entonces tener información a la que le quería poner atención de fondo no me ayudaba mucho que digamos.

Veinte #3: Al estar 100% enfocado y sin tener cosas que te podrían distraer, me di cuenta de que hay muchísimas cosas que me falta hacer y que puedo crear para propulsarme más al éxito. A lo que me refiero es que esto de hacer videos lo estoy convirtiendo en parte de mi carrera, sí los hago porque me gusta y es una especie de hobby, pero no lo estoy haciendo solamente por hobby, es parte de una estrategia —de lo poco que tengo que podría llamar “estrategia”, por cierto. Tal vez debería hablar un poco de eso ahorita—. No importa si es YouTube o alguna otra plataforma que llegara a destronar a YouTube. Realmente el medio no importa tanto como el factor de creación. Soy un artista y continuaré siendo uno, así que mis videos —algunos hasta los llaman películas, aunque sean videos para YouTube, yo todavía no estoy seguro que quiero llamarlos películas— están aquí para quedarse.

¿Qué tipo de cosas puedo hacer para catapultarme al éxito? Realmente hay sólo dos cosas en estos momentos que me limitan en qué tan lejos puedo llegar a corto plazo: el dinero y el alcance que tengo.

#A: El dinero. No tengo fuente de ingresos todavía, y pagar los anuncios de Facebook está drenando lo que tengo bastante rápido. Estoy pensando ya en moverme al plan B, que en estos momentos es pedir dinero prestado a mis padres.

#B: El alcance. Con esto me refiero al alcance que tengo en mis redes, principalmente YouTube, que es a la que le estoy metiendo con todo. Actualmente, miércoles 28 de noviembre del 2018, tengo 229 —tenía 331, pero dos misteriosamente se dessuscribieron, no importa, les dije adiós y si mi contenido no les agrada están en todo su derecho de hacerlo—, y sigo creciendo a un ritmo —no quiero decir “lento”— tranquilo, pero seguro. 

Aclararé mis planes aquí. NOTA importante: Todos estos son planes a corto plazo, explicaré mi plan a largo plazo después.

Plan A) El marketing de las playeras pega y me puedo dedicar a crear diseños de playeras y venderlas por medio de anuncios en Facebook, escalar el negocio hasta donde pueda escalarlo y seguir adelante con siguientes proyectos, ya sean en el ámbito de los diseños también o, preferiblemente, del video. 

Plan B) Si el marketing de las playeras no funciona de aquí a mediados de diciembre, estaría en la situación donde tendría que empezar a pedir dinero a familiares y/o amigos. El orden de preferencia que tengo para pedir dinero es: Familia primero, después amigos y último recurso, al banco. Me refiero principalmente porque sé que mi familia es más probable que me perdone si las cosas todavía no despegan y me tardo un poco más en pagarles de lo esperado que mis amigos y definitivamente sí más que el banco; ese es el último recurso que utilizaré sólo bajo la circunstancia de que ya le haya pedido demasiado a mi familia a.k.a $15,000, y también a mis amigos a.k.a. $5,000 en total. 

Confío en mi estrategia a largo plazo, de verdad no me va a fallar, pero a corto plazo veo mucho lugar para error, más de lo que me gustaría.

Plan C) Si en marzo no he tenido éxito con las playeras todavía, entonces regresaré a México y me replantearé qué hacer, cómo volver a ordenar mis planes, el plan “A)” tendría que cambiar definitivamente. ¿Cuál podría ser? No lo sé, pero veo como posibilidad replantearme lo de no tener un trabajo estable, al menos en corto plazo.

Plan C.1) Este es una posibilidad que veo en caso de que todo lo anterior falle, no lo quiero y a toda costa lo intentaré evitar, pero si todo falla, existe esta posibilidad también. Trabajar de nuevo en algún lugar. No volveré a mi viejo trabajo, eso lo tengo por seguro, pero buscaría algún otro trabajo, de preferencia que no fuera de tiempo completo, y que me pagaran por lo menos $2,000 a la semana. En dicha situación estaría en Toluca y viviría con mis padres de nuevo por un tiempo, entonces esos $2,000 los puedo invertir en lo que sea que sea el siguiente Hustle que decida llevar a cabo. Podría ser a las playeras, por ejemplo, si es que lo considero como algo efectivo, o a alguna otra cosa. Lo más probable es que el siguiente Hustle que tendría sería algo dentro del mismo círculo de lo que ya estoy haciendo, definitivamente sería un negocio, entonces ese dinero lo invertiría, 90% seguro de eso, estoy, en marketing. 

12:21. Dudo que me dé tiempo el día de hoy de escribir mi plan a largo plazo, pero lo haré mañana.

Algo que sí quiero dejar aquí es que ya desde ahorita estoy pensando qué puedo hacer. Por primera vez no estoy dejando “para su momento” esa decisión, y ya estoy empezando a formular en mi cabeza preguntas del tipo, ok, si esto no funciona, ¿qué es lo siguiente que puedo intentar?

Y lo primero que se me ocurrió, y de hecho no es para nada una mala idea, es hacer un curso de iMovie para pros, tipo de cómo editar videos cool, nada de mamadas, sin necesidad de tener programas para profesionales como Final Cut X o Premier —¿o premiere? No recuerdo—. No sé todavía cómo lo llamaría, aunque sí sería algo clickbaity, tipo “Edita en iMovie como profesional”, o “Edita Vlogs cinemáticos en iMovie”… Hmmmm. No, necesito algo que tenga más punch, tipo: “Sube la calidad de edición con iMovie”. No, todavía no. Tiene que sonar como algo sacado de BuzzFeed. Me tengo que dar una vuelta por su página para sacar inspiración, esos weyes son buenísimos para los títulos.

12:27.

En fin, ya casi es hora de terminar por el día de hoy, pero lo que quería explorar con esa idea de lo del tutorial, lo que me pone a pensar mucho de cómo lo haría exactamente es: ¿Lo quiero hacer para Udemy? ¿Lo quiero hacer en mi propio sitio web? Sea como sea, creo que es importante que empiece a la de YA a hacer un movimiento mercadotécnico importante, del que ya tenía el conocimiento y, es de hecho muy interesante, pero crearlo toma tiempo y es un proceso a largo plazo y no a corto y pensé que podría esperar a cuando tuviera algo que ofrecer un producto, producto, pero creo que debería empezar ya, para cuando sí lo tenga. Y de alguna manera ya lo tengo, con los vlogs y las playeras… Hmmmm

Este recurso del que hablo es una lista de correos electrónicos. Sé que suena tonto, o anticuado, y de alguna manera sí es anticuado, pero sigue siendo de los mejores recursos, y si algún mercadólogo está leyendo esto, espero que me respalde, o me demuestre lo contrario, porque estoy empezando a pensar que tengo que empezar a la de ya.

12:33.

Ok, me despido por ahora, por cierto hasta este punto, exactamente, son 1,655 palabras. Fue interesante indagar en mi mente de nuevo, hasta mañana, Tony. Bais.

Terapia 1 (27/nov/18)

Palabras. Eso es lo que haré el día de hoy. Palabras.

Una de las metas más grandes de hoy, el día en silencio es hacer un trabajo de introspección, quiero plasmar aquí lo que siento, lo que pienso, lo que pienso de lo que siento y básicamente todo lo que se me venga a la cabeza.

No lo quiero filtrar para que se vea bien, sólo escribiré y dejaré que mi mente se vacíe por un rato aquí.

Lo primero que se me viene a la mente en este momento es que necesito una taza de té. Hace un frío terrible. Bueno, no está tan mal a comparación de otras noches, hoy sólo hace frío. 

Iré por mi té.

Listo, ya puse a hervir el agua. Se me olvidó que se tenía que hervir el agua, dios. En fin, ya me cambié de lugar. Doy contexto: Estoy en Dinamarca, el día es 27 de noviembre del año 2018. Dinamarca es un país que está súper al norte de Europa, por lo que en estas temporadas se suele poner muy… MUY frío. Aunque desde que llegué aquí hace como una semana no ha estado taaaaan mal, estuve en Montreal en diciembre y hacía un frío de -30ºC, así que desde entonces estas temperaturas de 4ºC no me espantan, pero sí se sienten.

La casa donde estoy tiene una chimenea. Paréntesis: Es la primera vez que uso una, ya domino el arte de encender el fuego y dejarlo arder jaja. Estaba sentado en la mesa que viene siendo un comedor, pero dicha mesa está del lado izquierdo —viendo de frente— de la chimenea, por lo que no llega tanto el calor del fuego. Ahora me cambié al sillón que está frente a la chimenea. 

¿Por qué esto es importante? No lo sé, para mi cabeza lo era. Esa es la cosa, hay cosas que a veces son demasiado estúpidas pero mi cabeza decide convertirlas en centro de interés enorme. Cosas que a muchos, creo, les daría hueva, mi cabeza es como “noooooo, mira, esto está súper cool”. 

Bah, ya me acostumbré de todos modos. 

No tengo la menor idea qué salga de nada de esto, como la mayor parte de cosas que hago en mi vida, no espero que salga nada, pero confío que sí. 

Ya casi está mi té. No lo escribí pero ya sonó la tetera, ese sonido como “wfffufuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu”, ya sabes, el sonido de las teteras. Da miedo honestamente. No me gusta, pero al menos me avisa cuando el té ya está listo. 

Hay varias cosas en esta casa rural que dan miedo. No porque estén culeras, aclaro, sino porque tengo mis prejuicios respecto de lugares como éste. Prejuicios de los que, por cierto, ni siquiera era consciente que tenía, sino que hasta que llegué aquí me di cuenta que estaba pensando tipo nomames, parece que de aquí va a salir un asesino serial tip Michael Myers y me va a matar alv y todo se va a terminar aquí, bais. 

También podría pensar en fantasmas fácilmente, pero no creo taaaaanto en ellos. Por dios, en lo que creo es en la energía, no que literalmente se te van a aparecer y te van a espantar. ¿Qué ganan? ¿Reírse de ti? Probablemente. Los demonios son otro pedo, esos weyes, digamos que dejo su existencia al beneficio de la duda y no me interesa demasiado indagar para saber si existen o no, prefiero no saber mientras no me afecte en mi vida diaria.

Por cierto, ya regresé a la mesa. Hace más frío, pero puedo poner la taza de té en la mesa, sin preocuparme de que lo vaya a derramar por un movimiento en falso o algo así. También me traje 10 galletas tipo María que compré en el Min Købmand hace rato —según yo significa mi hombre comprador, pero no estoy seguro. Eso lo deduzco porque min es mi, køb es compra y mand es hombre, pero la neta no estoy seguro qué significa. Así se llama la tienda, no tiene que tener tanto sentido. Es como un Oxxo pero unas 3 o 4 veces más grande que uno, yo diría, pero tampoco es tan grande como para ser un super mercado—.

¿Y por qué 10 solamente? Porque quiero galletas con mi té, es como ley, pero tampoco me quiero pasar, me tengo que poner un límite, me conozco. Soy obsesivo, no es mi culpa. Sé que si traigo el paquete entero mínimo me como la mitad, pero yo creo que sería más como 3 cuartas partes o todo el paquete. Me conozco. Soy obsesivo, sí sí sí.

Llevo más de 700 palabras hasta ahora y no sé todavía qué es lo que pretendo sacar de aquí. Supongo que una sola vez no es suficiente, hay muuuuucho que puedo sacar, pero creo que lo importante que puedo hacer es hacerme preguntas. Ok, ¿qué tipo de preguntas? —viste lo que hice ahí jaja.

Para mí todo en la vida se trata de las preguntas, rara vez de las respuestas. No importa que sepas o que no sepas si un dios existe o qué hay después de la muerte, por ejemplo, ese tipo de cosas probablemente nunca —en vida— lo sabremos, pero no por eso creo que sea válido no preguntarnos y formular nuestras propias teorías. Lo más probable es que de una pregunta salga otra pregunta y de esa otra pregunta otra y así infinitamente, y algunas tendrán respuestas y algunas no, me atrevo hasta a afirmar que algunas preguntas tienen respuesta DEFINITIVA y otras SUBJETIVA. Me inventé esos términos en el momento, por cierto, no sé cómo llamar ese tipo de respuestas todavía, pero a lo que me refiero es que algunas respuestas son claras como de qué color son las naranjas, pero hay muchas que depende de la perspectiva. ¡Incluso hay cosas que damos por hecho que la respuesta es definitiva y no lo es! 

En lo personal me encantan ese tipo de respuestas —hice un nuevo párrafo, no estoy seguro de que aquí fuera jugar para un nuevo párrafo o no, pero no importa, el anterior ya se estaba haciendo demasiado largo—. Un ejemplo: 2 más 2 es 4, ¿no? Pff eso todo lo sabemos, pero tal vez te sorprendería aprender que también puede ser 5. Hay madres matemáticas que gente con más conocimiento al respecto que yo te podrían explicar, ecuaciones (creo) que hacen que el resultado varíe y sea 5 en lugar de 4. 

Hay cosas tan interesantes en esta maldita vida para que la gente no se cuestione nada. ¿Por qué? De verdad pregunto, ¿por qué ptm? 

Supongo que precisamente porque es difícil y la mayor parte de la gente quiere cosas fáciles e intelectualmente comprendo esto, pero no lo comprendo de verdad, o puedo empatizar, ponerme en los zapatos de este tipo de personas. No digo que las odie, ni nada, ni siquiera que me caigan mal, pero realmente no puedo empatizar en un nivel de que de verdad me sienta como esas personas. 

Es algo súper raro para mí, por cierto, el hecho de que pueda comprender y hasta SÍ empatizar a nivel intelectual, ni yo entiendo cómo funciona ese modelo, pero a la vez no poder sentir lo mismo. Es como saber a qué sabe, cómo se siente en la boca, tal vez incluso un poco a qué huele, pero no tener el sentido del gusto para poder saborear una naranja. Es un ejemplo estúpido, pero a la vez para mí es real. 

En fin, preguntas, preguntas. 

Son las 18:53. Llevo 1,265 palabras escritas (palabras fue la número 1,265), y decidí ponerme un límite para evitar que haga esto infinitamente hasta que muera. A las 19:30 o 2,500 palabras, lo que ocurra primero, pararé.

Hago esto sin música por cierto. ¿Por qué es relevante? Oh esto sí lo es. 

En primera no me gusta estar en silencio, esto ya es salirme de mi zona cómoda por eso mismo. En segunda, mientras escribo me he dado cuenta que la música lleva el tono de lo que escribo, entonces cuando la canción es triste, alegre, lo que sea, me inclino a escribir de esa misma manera. Eso está bien chido cuando estoy escribiendo un cuento porque, normalmente hago una playlist con música que evoque el sentimiento que quiero para ciertas escenas o incluso el tono en general de la historia, pero en estos momentos eso no me serviría de mucho, el punto es escribir lo que se me venga a la mente como se me venga a la mente.

Una muchacha (no diré nombres) se me viene a la mente. 

Qué curioso.

19:00

Por cierto, eso es algo con lo que debato de llevar un estilo de vida tipo tan abierto. Yo puedo contar —casi— absolutamente todo de mí, publicarlo, escribirlo, hacer un video al respecto o lo que sea, pero cuando se trata de la privacidad de otras personas, tengo que tener cuidado, porque mientras yo soy liberal en esto, la mayoría de la gente no, y muchos incluso me piden no salir en los vlogs, o hasta no ser mencionados at all, lo que me conflictúa porque a veces tengo historias completas —una moto acaba de pasar. Ya ha estado oscuro por 3 horas ahora y el frío de verdad está cabrón afuera; -1ºC según Siri. Wow—y no sé, no poder contar todas estas historias está medio raro. 

Pero más allá de las historias, hay otro aspecto del que tengo duda, moralmente hablando, de dónde está la línea. Por ejemplo, escuché un podcast de Joe Rogan donde sale Chuck Palanhiuk —checando la ortografía de su nombre en este instante… Chuck Palahniuk. Casi—, y él mencionaba su lucha porque prácticamente cuenta cosas que le fueron confiadas, a modo de secreto, en sus historias, y obvio los nombres no son iguales ni las circunstancias 100% iguales, pero sí lo suficiente para que gente cercana pudiera darse una idea de quién es, o bien, la persona de quien fue contada la historia, se dé cuenta que era suya. 

A lo que voy con esto es que tengo a veces como ese dilema, obvio quiero escribir, es una de mis más grandes pasiones, pero esta es una de esas cositas que ha añadido peso al freno de porqué no lo he hecho full. Obvio no es la parte más grande, pero cada que pienso en lo que voy a escribir y tengo en mente, experiencias mías y de otras personas me vienen a la mente. Qué va, en su momento lo decidiré. 

En fin, volviendo a la chica, seguido me pregunto qué es de ella, cómo está realmente, cómo le va, qué hace, etc. Sé que está bien y esto me tranquiliza mucho, si no no podría hacer todo lo que hago, pero qué tan bien, hacia dónde va y si habría algo que yo podría hacer. Es raro también, por cierto, porque no estoy en la mejor situación para apoyar y ya hemos discutido muchas veces de la única cosa que podría hacer, el viejo dilema de irme o quedarme en el lugar. 

19:45.

Es probablemente de las pocas cosas que no puedo hacer en estos momentos. 

No estoy seguro al 100% todavía porqué tengo esta urgencia de viajar casi compulsivamente. En realidad se podría decir que ni siquiera estoy aprovechando al súper máximo mi experiencia porque no estoy saliendo de que wuwuwuu todos los días a todas partes, pero a la vez estar lejos me da claridad mental en muchas cosas. 

Lo raro es que mientras antes —yo creía— no todas las distracciones dependían de mí. De hecho eso era algo que me estresaba, porque no podía hacer mucho por controlar dichas distracciones de que me distrajeran —paréntesis obligatorio, no me estoy quejando de la gente, ni diciendo a malditos amigos o x o y personas, los aprecio y sé que nadie quiere ser distracción y solamente estoy llamándole distracción por el punto, pero normalmente no lo diría así. Es como decirle comida que engorda a la hamburguesa. No es culpa de la gente que hace la hamburguesa, ni tuya, ni de nadie que dicha hamburguesa te engorde, de hecho esas personas la hicieron con cariño para que la disfrutes, y tú la recibiste con cariño, y la hamburguesa te hizo feliz en su momento, pero a fin de cuentas te hizo engordar un poco, y llamarla comida que engorda no es ofensa para nadie, quiero creer. Mismo caso aquí. Aclaro porque luego hay gente que se toma muuuuuuuuuy en serio la parte de distracción y se molestan cuando no es el punto, yo también termino siendo distracción en sus vidas, pero no por eso me siento mal, procuro distraerlos aportando lo mejor de mí que puedo—. (¿Iba guión largo si cerraba el párrafo?Verga, no me acuerdo.)

19:25/2,175 palabras, esto está reñido

Pero estando aquí me di cuenta que YO mismo estaba empezando a crearme distracciones y eso me frustró al principio. Pensaba: “nomames Antonio, ¿vienes hasta el otro lado del mundo para estar en completa aislación y soledad y tú solito estás haciendo esto?” Y luego vi porque era de lo mejor que me podía pasar. YO lo estaba creando, ¿y de quién dependía cambiarlo? De mí. Ahí es donde entra este mismo escrito. Esto es el resultado de un desafío que me puse a mí mismo de estar toooodo un día en silencio en el sentido literal de no hablar en voz alta, pero sobre todo de silencio del teléfono y más que nada de YouTube. Se me había salido de control eso de ver videos de fondo en lo que hacía otras cosas. Normalmente funciona de maravilla, pero no cuando eso te alenta y quieres hacer algo rápido, o quieres pensar o quieres trabajar pero también “mueres” por ver el siguiente video de Company Man —muy buen canal, deberían verlo, habla de empresas grandes y cómo llegaron al éxito o fracasaron—.

En fin, son las 19:28 y doy por concluida esta sesión. Hasta la próxima, espero hacer esto algo recurrente, me gustaría decir… ¿semanalmente?

No.

Esta semana lo haré una vez al día. 

Sí alv.

Una vez al día. Una hora o 2,500 palabras. 

¿Qué?

Sí. 

Hasta mañana. Bais. 🙂 (2,380 palabras)